domingo, 4 de octubre de 2026

EL LISTÍN DE TELÉFONO DE HINOJOSA DEL DUQUE EN 1935



© MD Rubio de Medina, 2026.




Gracias a las investigaciones de Francisco Jordi Sánchez –y su dedicación a los libros y papeles viejos– ha llegado a mis manos el listado de teléfonos de los abonados de enero de 1935 en Hinojosa del Duque y Belalcázar. Se trata de una guía que incluye las provincias de Sevilla, Córdoba, Málaga, Jaén, Granada, Huelva y Almería. Las dos fotografías que me ha enviad me parece bastante significativos porque, conociendo sus titulares se puede realizar un análisis socio-económico de Hinojosa en y de Belalcázar en el año anterior al inicio de la Guerra Civil.


Como quiera que conozco mucho menos los nombres de las personas de figuran en el listado de Belalcázar, me limitaré a publicar la fotografía de la página tal cual, sin añadidos.


Listín de teléfonos de Belalcázar, 1935.


Respecto a la lista de teléfonos de Hinojosa del Duque, resulta curioso comprobar que en los años 60 del mismo siglo, los teléfonos de las instituciones públicas seguían teniendo los mismos números que en 1935. Este hecho lo he comprobado porque mi tía Salvadora entró a los 12 años en teléfonos, centralita de la que de la que era encargada María Dolores. 

Mi tía me decía:

–Mira si el 25 era del Hospital Jesús Nazareno; mira si el 1 era el del Ayuntamiento…

En efecto, seguían teniendo esos números, los particulares los recordaba mucho menos; lógico si tenemos en cuenta que hubo por medio una Guerra Civil que provocó bajas masivas en los números de las personas que perdieron la vida o su trabajo durante la contienda. Si un número quedaba libre, se le asignaba a otra persona.


En los años 60-70 del siglo pasado, Hinojosa tenía asignados unos 200 números de teléfono. El trasiego más importante de comunicaciones telefónicas sucedía en la Feria de San Agustín. La feria ganadera que se celebraba en paralelo, provocaba que desde las cinco o seis de la mañana ya estuvieran los tratantes de ganado pidiendo conferencias con los compradores de ganado y los empleados de bancos para cerrar las operaciones antes de que cerraran las sucursales bancarias A veces perdían las operaciones por minutos, porque las empleadas tenían que empalmar varias clavijas para hacer una conferencias con Madrid, u otro pueblo, y se pasaban horas esperando que le dieran la línea de la conferencia libre para cerrar el pago por teléfono con su banco y que le pudieran asegurar la mercancía. Las telefonistas colgadas de los auriculares y del cable, ayudaban como podían, pasando los mensajes. Como las conversaciones no eran directas y tenían interferencias, las propias telefonistas intervenían en la conversación.

–Le preguntan a usted que a qué hora quiere que le pesen los borregos. 

El dinero que se movía era mucho y, también, el que se perdía porque la conferencia con el banco no llegaba a tiempo porque había cerrado. Los tratantes de ganado cuando lograban cerrar los negocios en ese caos tan desesperante, solían regalar, pollos, ramos de flores y huevos a las empleadas de María Dolores porque sin su esfuerzo, no hubiera habido negocio.

Cada mes, las telefonistas echaban unos tres días en recorrerse el pueblo para cobrar a los abonados. Tener el número de teléfono era una cosa. Otra que las chicas de teléfonos tenían que apuntar todas las conferencias de cada número en una libreta (iba por minutos) y tenían que ir a cobrarlas casa por casa; muchas veces tenían que ir varias veces porque no encontraban a la persona o esta no tenía dinero para pagar en ese momento.

María Dolores descontaba de las cantidades obtenidas de los cobros, los salarios de las chicas y lo que le correspondía, y el resto lo mandaba a la sede de la telefónica.

La tarifa era por tramos, valía lo mismo hablar un minuto que tres minutos, pero como se pasara de tres minutos, entraba el siguiente tramo y te valía lo mismo hablar cuatro minuto que seis. Por eso, mucha gente, cuando iba a la centralita de teléfonos que estaba en la calle San Agustín, más o menos a la altura de la farmacia, se llevaba un reloj de arena para calcular si se le pasaban los tres minutos o no y controlar el gasto. Fueron años de mucha necesidad.


Basta echar un vistazo a varios pueblos de la Guía de 1935 para darse cuenta que la Compañía Telefónica Nacional tenía asignado el número más alto de cada localidad, en Hinojosa tenía el 149; por lo que le correspondían 149 números; pero muchos de ellos se encontraban vacantes. «Teléfonos» como se decía en los años 60 en mi pueblo, estaba situado en una casa particular, en la que varias de sus habitaciones estaban ocupadas por la centralita de teléfonos con las muchachas sentadas delante de los tableros de clavijas y cables adosados a la pared. La casa estaba situada en 1935 en la calle Julián Díaz, 13. Por la noche las muchachas que hacían guardia dormían delante de su puesto de trabajo.


Listín de teléfonos de Hinojosa del Duque, 1935.

De los números que figuran en la guía, lo primero que me llama la atención es que, aunque Hinojosa, estaba llena de profesionales en esa época, como se refleja en la publicidad que insertaban a principios de los años 30 del siglo pasado en el periódico Hinojosa, no acostumbraba a poner el nombre de los establecimientos comerciales en la guía. Se ponía el nombre del titular del negocio, lo que resulta compresible si tenemos en cuenta que eran negocios personales, no sociedades limitadas o sociedades anónimas. En todo caso, si había varios dueños o propietarios, sus negocios funcionaban como comunidades de bienes. 

Observamos que figura el banquero Manuel Antón Garrido (núm. 15 del teléfono), Isabelino Calvo (negocio de ferretería, con el número de teléfono 60), el Secretario del Ayuntamiento de Hinojosa, Salvador de la Cámara García (núm. 43), Gabriel Murillo Torrico (si no recuerdo mal, era farmacéutico, con número de teléfono 100), Tomás Buenestado Sánchez, (propietario de la primera imprenta que abrió en Hinojosa, tenía el núm. 85. Al día de hoy, la imprenta sigue en manos de la misma familia).

Solo hay dos señores que parece tener junto a su nombre y apellidos la denominación del negocio en la Guía, uno de ellos es Francisco Carmona. Fab. Harinas; y el segundo, podría ser pescadero, pues figura así: «Zamora Díaz, Rafael. Pescad.».

También figuran como titulares muchos señores que habían ocupado la alcaldía durante la II República. Es sorprendente que tantos fueran titulares de un número de teléfono, lo que demuestra que se necesitaba, pese a todo, cierto poder adquisitivo para poder ser alcalde del pueblo. No pongo sus nombres porque citar los alcaldes pasados –especialmente los republicanos– provoca que se pongan en contacto conmigo sus descendientes. Me preguntan o me ofrecen datos sobre sus familiares.  ¡Creanme, no dispongo de tiempo –ni interés, todo hay que decirlo– para escribir sobre ellos o para ponerme a buscar los datos que me solicitan!

No obstante, como publico la página de la Guía relativa a Hinojosa, pueden consultar en ella si aparecen o no. Por mi parte sólo tengo en mi poder las dos fotografías que publico en este blog, nada más.


En cuanto a las señoras, en 1935, solo eran titulares de teléfono 5 mujeres.


En que se refiere a las entidades públicas, organizaciones o empresas importantes, además de la Compañía Telefónica figuran:

– El Excmo. Ayuntamiento de Hinojosa del Duque, que estaba ubicado en la Plaza de la República, con el número 1 de los teléfonos. Lo que comúnmente llamamos «la Plaza», sin añadidos de ningún tipo, se lleva la palma en lo tocante a bautizos y rebautizos en la nomenclatura callejera de la historia de Hinojosa. Ha cambiado de nombre con cada régimen político y los que te rondarán, morena.

– El Ayuntamiento. Inspección de Policía. Estaba domiciliada en la calle Claudio Moyano. Su número de teléfono era el 4.

– El Centro de Profilaxis y Med. Social, con el número de teléfono 34.

– La Guardia Civil, cuyo cuartel estaba situado en el Paseo de la Glorieta de Canalejas, que tenía el 35 como número de teléfono. El conocido como «El Paseo», también ha tenido su trasiego de rebautizos, llegó a llamarse Paseo de José Antonio y ahora lo conocemos con el nombre de Paseo de la Constitución. 

– El Hospital Jesús Nazareno con el núm. 25. Por cierto, la calle sigue siendo denominada como Caridad, por lo que parece ser una a la que menos le han afectado los cambios políticos.

– El Jurado Mixto de la Propiedad Rústica, con el número 68.

– El Juzgado de Primera Instancia, con el núm. 21. Perder, en 1965, la condición de ser cabecera de Partido Judicial a favor de Peñarroya-Pueblonuevo fue un auténtico drama para Hinojosa. Esta es una de las causas, en mi opinión, de la pérdida de la fuerza económica de la localidad.

– La S.A. Electricidad Oficina, con el núm. 54.


El único partido político de la época que figura con número de teléfono propio es el Centro Republicano Radical, que supongo que sería el Partido Republicano Radical que fue fundado por Alejandro Lerroux, con ideología populista y anticlerical; aunque a lo largo de la II República fue decantándose a posiciones más centristas.


En fin, aprendemos de Hinojosa del Duque hasta mirando la Guía de Teléfonos. 


Sevilla, 4 de octubre 2026.


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