sábado, 6 de mayo de 2017

APUNTES SOBRE EL PLAGIO LITERARIO


(c) María Dolores Rubio de Medina,  2015
Doctora en Derecho y escritora

Las palabras «plagio» o «plagiar» no se mencionan en el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual aprobada por la Ley 22/1987, de 11 de noviembre, que regulariza, aclara y armoniza las disposiciones vigentes sobre la materia —en adelante LPI—. Ante la ausencia de definición legal que nos aclare su significado, consultamos el Diccionario de la Lengua Española de la RAE, obra que nos hace saber que plagiar es «copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias». Este es el significado utilizado por la jurisprudencia, que interpreta que «(…) por plagio hay que entender, en su acepción más simplista, todo aquello que supone copiar obras ajenas en lo sustancial.» (STS 28.1.1995).

En todo caso, aunque la LPI no menciona el plagio, es necesario tenerla presente ya que aclara ciertos elementos imprescindibles para sentar las líneas maestras de una posible reclamación por plagio, puesto que:

a) Concreta quién es el autor de una obra, lo que es imprescindible para que aquel —o sus representantes, en su caso— pueda reclamar sus derechos frente al plagio de un tercero. 
El autor es la persona natural que crea una obra literaria, artística o científica (art. 5 LPI); esto excluye como autores a las personas jurídicas. Las personas físicas son autoras de una obra por el solo hecho de su creación (art. 1 LPL) y poseen unos derechos que se manifiestan en la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la obra (art. 2 LPI). 

b) Especifica cuál es el objeto sobre el que recae la propiedad intelectual del autor, siendo las creaciones originales literarias a las que se refiere el art. 10 LPI, incluyendo el titulo de la obra cuando sean originales.

c) Relaciona los derechos morales que corresponden al autor sobre su obra. Entre ellos destaco los derechos mencionados en los apartados 3 y 4 del art. 14 LPI, puesto que pueden verse muy afectados en el supuesto que se produzca un plagio, siendo éstos:
  • El reconocimiento de la condición de autor.
  • El respecto a la integridad de la obra que faculta al autor a impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio de sus legítimos intereses o el menoscabo de su reputación.
d) Concreta la duración de los derechos de explotación de la obra, que abarcan a toda la vida del autor y a 70 años después de su muerte o de su declaración de fallecimiento (art. 26 LPI).

Una vez que se han expuesto las lineas básicas sobre el autor y los derechos que posee, la pregunta lógica que intentaremos responderles, es la que se podría hacer cualquier autor: ¿Cualquier copia de mi obra puede ser considerada como plagio?

Dado que la LPI no da solución a esta pregunta, el único camino posible es consultar la jurisprudencia existente sobre la materia. He optado por resaltar la doctrina jurisprudencial desarrollada por dos sentencias de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo: la sentencia de fecha de 26.11.2003, que nos aclara lo qué es plagio; y la de fecha de 18.12.2008, que establece lo qué no lo es. 

Ahora bien, la hermenéutica jurisprudencial suele ser muy ambigua, hasta el punto de necesitar, en muchos casos, de un Trapiello que tenga la osadía de «traducir» el Quijote al «lenguaje actual, por ello recuerdo que para la RAE, plagio es «copiar en lo sustancial obras ajenas…»; es decir, que la definición parece estar dando a entender que si no se copia lo sustancial podría no existir plagio.  En las líneas siguientes veremos si se pronuncia la jurisprudencia en estos términos.

a) La STS 26.11.2003, que analiza si existe plagio en unas guías turísticas, estima que en el caso que analiza se han infringido los derechos del autor: «(…). porque la exposición descriptiva contenida en las guías turísticas cuya paternidad pertenece al demandante, reviste originalidad y creatividad literaria. No importa la idea, ni si los datos históricos reflejados eran conocidos, o novedosos; lo relevante es la forma original de la expresión –exposición escrita–. (…)». Considerando, en definitiva ,que existe plagio porque «(…) existe un trabajo de creación literaria –forma de expresión formal de la palabra escrita–, personal y culto, que se copia literalmente». 
Es evidente que si estamos ante una copia literal de un texto original y creativo nos hallamos ante un plagio, lo cierto es que la copia literal son las de menos; lo difícil es encontrar sentencias que reconozcan plagio entre dos textos que no son copias literales, sino que tienen elementos comunes; por esta razón mencionaba más arriba a Trapiello, porque dependerá del juicio de la persona que dicte la sentencia determinar si existe esa originalidad o creatividad en dos obras que son contrastadas, o solo en una de ellas, con lo que si existiría plagio en la que no hace gala de esa originalidad o creatividad.
La STS 26.11.2003 reafirma su concepto de plagio citando la STS 28.1.1995 que interpreta que «(…) por plagio hay que entender, en su acepción más simplista, todo aquello que supone copiar obras ajenas en lo sustancial. Se presenta más bien como una actividad material mecanizada y muy poco intelectual y menos creativa, carente de toda originalidad y de concurrencia de genio o talento humano, aunque aporte cierta manifestación de ingenio. Las situaciones que representan plagio hay que entenderlas como las de identidad, así como las encubiertas, pero que descubren, al despojarse de los ardides y ropajes que las disfrazan, su total similitud con la obra original, produciendo un estado de apropiación y aprovechamiento de la labor creativa y esfuerzo ideario o intelectivo. No procede [produce] confusión con todo aquello que es común e integra el acervo cultural generalizado o con los datos que las ciencias aportan para el acceso y el conocimiento por todos, con lo que se excluye lo que supone efectiva realidad inventiva, sino más bien relativa, que surge de la inspiración de los hombres y difícilmente, salvo casos excepcionales, alcanza neta, pura y total invención, desnuda de toda aportación posterior. Por todo lo cual, el concepto de plagio ha de referirse a las coincidencias estructurales básicas y fundamentales y no a las accesorias, añadidas, superpuestas o modificaciones no trascendentales». (Doctrina reiterada en las SSTS 28.1.1995, 17.10.1997 y 23.3.1999).

b) Por su parte, la STS 18/12/2008 concreta la doctrina jurisprudencial que aclara en qué supuestos no existirá plagio:

b.1) Cuando estamos ante dos obras distintas y diferenciables aunque tengan puntos comunes de exposición ( cita de la STS 20.2.1992).

b.2) Cuando no estamos ante un «(…) pleno calco y copia (sentencia de 28.1.1995 ) aunque tengan ‘múltiples e innegables coincidencias’ (sentencia 7.7.1995) que se refieran, no a coincidencias estructurales básicas y fundamentales, sino ‘accesorias, añadidas, superpuestas o modificaciones no trascendentales’ (sentencia de 28.1.1995 y 23.3.1999)».

Como conclusión, en virtud de lo expuesto, podría aconsejar, como autora, que si usted quiere plagiar, dependerá de su originalidad y creatividad literaria tomar algo de una obra ajena y pasarlo por propio; y que esa actitud no se considere plagio. Ahora bien, como estudiosa del Derecho, le aconsejaría que ni lo intente —ni en lo sustancial ni en lo accesorio—; primero porque, pese a todo, dependerá de la subjetividad del juez determinar si lo que ha copiado es algo sustancial o accesorio, pues resulta que en este aspecto no hay reglas; y, segundo, porque aunque haya copiado algo accesorio, que le acusen en un juicio de plagio es suficiente para poner en entredicho su reputación como autor ante sus lectores, aunque la sentencia firme —dictada varios años después, en la mayoría de los casos— se pronuncie negando el plagio del que fuere acusado.

Sevilla, 21 de agosto 2015.

viernes, 5 de mayo de 2017

Resumen de legislación laboral de la Comunidad Autónoma de Andalucía

Siguiendo con la línea habitual de recopilar la normativa autonómica en temas laborales, esfuerzo arduo por la falta de disposiciones interesantes que mencionar que han convertido una tarea que era apasionante en un mero trámite, procedo a señalar las nuevas publicaciones realizadas.


En la Revista Temas Laborales núm. 13/72016, se publicó el resumen correspondiente a la normativa publicada en BOJA de mayo a agosto de 2016.





En la Revista Temas Laborales núm. 136/2017, se ha publicado  el resumen correspondiente a la normativa publicada en BOJA de septiembre a diciembre de 2016.




miércoles, 26 de abril de 2017

Con riesgo de equivocarme:


La Asociación Civica Hinojoseña, es como ellos mismos se describen en su blog: "una entidad sin ánimo de lucro, formada por un grupo de personas vinculadas a los distintos campos del saber que se constituyeron en Asociación en virtud del artículo 22 de la Constitución española y de la Ley Orgánica 1/2002 que desarrolla el mandato constitucional.

La ACH se constituyó el  10 de abril de 2015 como consta en los estatutos de constitución, estableciendo su sede social en el municipio de Hinojosa del Duque (Córdoba). Su nacimiento es reciente pero no su obra, pues los miembros de la ACH vienen realizando diversas actuaciones e iniciativas desde hace años, siendo por tanto la constitución de la Asociación el medio elegido por sus integrantes para dar una mayor seguridad jurídica a todas sus actuaciones. 

La ACH cuenta entre sus miembros con técnicos de diversos campos, encontramos Ingenieros Superiores (Industriales, Aeronáutico, Agrónomos y de Caminos) Ingenieros Técnicos, Economistas, Farmacéuticos, Ópticos, Aparejadores, Profesores, etc. Asimismo también integran la ACH personas dedicadas a las distintas profesiones liberales  y trabajadores por cuenta ajena, artesanos, autónomos y empresarios".

Esta organización, a principios del mes de abril tuvo a bien proponerme la elaboración de un pequeño artículo para que pudiera ser publicado en su blog, en el apartado "Serranilla VII". En principio, su pretensión era que elaborase algo relacionado con el teletrabajo; desgraciadamente mi especialización en Derecho Laboral, en la actualidad, trata temas bastantes ajenos al tema propuesto, por lo que no me veía capacitada para desempeñar esa labor con suficiencia; por esta razón, amablemente me dieron carta blanca para escribir lo que considerase adecuado.

El tema que he elegido para realizar el análisis, fue, cómo no, el descenso de habitantes en nuestro pueblo, tratado desde una óptica bastante personalista, bajo el título:

"Con riesgo de equivocarme: algo de lo que he aprendido sobre mi pueblo".

En todo caso, deseo aclarar que los temas relacionados con el empleo o el Derecho Laboral no me son ajenos, puesto que, al margen de mi labor investigadora que me ha llevado a escribir y publicar más de un centenar de textos (libros, artículos en revistas, bases de datos, etc.) en temas laborales; he trabajado durante trece años en diversas Oficinas de Empleo (INEM y SAE) de Sevilla; y en la actualidad me ocupo en el ámbito andaluz del depósito de los estatutos de los Sindicatos y las Asociaciones Empresariales, así como del Registro de Asociaciones Profesionales de Trabajo Autónomo.

Por si alguien tuviera interés en leer el artículo, un rápido repaso de la evolución poblacional y su relación con la economía local desde el siglo XVIII, dejo el enlace del blog de la  Asociación Civica Hinojoseña:




Agradezco, de nuevo, la oportunidad concedida por la Asociación Civica Hinojoseña, a la que deseo el mayor éxito en su pretensión de revitalizar el tejido económico de nuestro pueblo.

viernes, 31 de marzo de 2017

Los toros en Hinojosa del Duque. Tercera parte. Testimonio gráfico.

En entradas anteriores he recopilado algunos datos sobre la Fiesta en Hinojosa, siendo la más destaca, la referida al hundimiento de la Plaza de Toros de nuestra localidad, hecho que ocurrió el 29 de agosto de 1902, en plena feria. La rápida intervención de Rafael González, Machaquito, que mató al toro, evitó males mayores a la población. 

Hoy, documentándome para otros estudios, he encontrado testimonio gráfico del lugar dónde se celebraban las corridas concretamente en el año 1898, se trata de dos fotografías que fueron publicadas en el periódico "Hinojosa", en el número extraordinario de Feria, que fue publicado en agosto de 1932, del que fue su Director-Propietario, D. Manuel Antón Garrido. Desgraciadamente, se trata de una de las personalidades de nuestra historia local sobre la que existe un absoluto desconocimiento.

Las corridas se celebraban en la Plaza, llamada en 1932 -como ahora- Plaza de la Constitución.  Procedo a incorporar el testimonio gráfico, de mala calidad por tratarse de unas fotocopias que probablemente fueron realizadas hace unos 15 o más años, por esta misma razón no puedo señalar el número de las páginas de las que procede las fotografía, al no apreciarse, las mismas.



Portada del periódico Hinojosa. 

Página completa del periódico Hinojosa donde se refleja el año de las fotografías y su disposición.

Corrida delante del Edificio de la Virgen del Castillo, observése el tendido situado frente al lugar
donde se encuentra, en la actualidad, el Bar La Peña.

Los tendidos situados delante de la Iglesia de San Juan Bautista.

sábado, 11 de marzo de 2017

PRESENTACIÓN DEL LIBRO COLECTIVO DE RELATOS "EGOS VARIABLES"



El día 10 de marzo de 2017, en el incomparable marco del Paraninfo de la Universidad de Sevilla, a las 19,30 horas, presentamos el libro de relatos colectivo 
Egos variables

Se trata de un libro que agrupa 12 relatos editado por «Padilla Libros Editores y Libreros», elaborados en el marco de las clases impartidas por el Prf. José Carlos Carmona —magnífico maestro de ceremonias del acto— donde las creaciones escritas en la intimidad y pulidas a través de la lectura pública en el aula, han pasado a ser tener el volumen necesario para ocupar un lugar en las bibliotecas.

Los relatos que contiene «Egos variables» responde al talento de: FCO. JAVIER DOMÍNGUEZ LAGUNA, JOSÉ M.ª FERNÁNDEZ VAZQUEZ, MARÍA GÓMEZ ESPINOSA, PAZ HIDALGO, JOSÉ ANTONIO MARTÍN, ANA MONTERO, SANTIAGO MORENO, MARGARITA RAMÍREZ, ALEJANDRO RODRÍGUEZ BARAHONA, MARÍA DOLORES RUBIO DE MEDINA, TERESA DEL VISO y JOSÉ CARLOS CARMONA.


El prof. José Carlos Carmona, antes de dar la palabra a cada uno de los coautores para que hablaran sobre su experiencia como escritores y su participación del libro —que intercaló con la lectura de relatos y la explicación de la dinámica de los distintos cursos de escritura impartidos desde la Universidad de Sevilla— dio lectura al «Prólogo» del libro de relatos, explicando el concepto de «‘egografía’, y que consiste en usar la propia biografía como base de la escritura», para concluir con una acertada frase: «Quizás todo lo que lean en estas páginas ha ocurrido, aunque nada sea verdad».
Quiero agradecer la presencia de todos aquellos que estuvieron en el acto para, en el transcurso de dos largas horas, arroparnos con su presencia; y reconocer el mérito de los amigos que me llevaron en vuelo con sus aplausos y su entusiasmo (Sole, Rosa, Leo, Concha y Pedro), especialmente de aquellos que estuvieron con nosotros en espíritu ante la imposibilidad real de personarse en el acto, como mi amiga Ana Montero, autora de «La mejor amiga», que desde la sede de la Universidad de Saint Luis University en la que imparte docencia, ha esperado que le mandara noticias de este espléndido día.
Ante el interés de varios de mis amigos —que no pudieron asistir por la distancia u otros quehaceres más urgentes— sobre el contenido de mi discurso, que llevaba preparado en un par de folios y que improvisé con una lectura más fluida, lo transcribo: 

Buenas tardes:

En el marco de la presentación de nuestro libro colectivo de cuentos, titulado Egos variables, agradezco a la Universidad de Sevilla la puesta a disposición de este espectacular Paraninfo para  sacar a pasear nuestro ego en este escenario que ha sido testigo de las grandes palabras, científicas o artísticas, pronunciadas por gente extraordinaria, a la que a mí, personalmente, me faltaría vidas para  quedarme una docena de escalones por debajo de ellas.

Hoy, me encuentro aquí como autora de uno de los cuentos del libro: "La carretera".

Estimo que por el hecho de haberlo escrito, he dicho todo lo que tenía que decir, hablar públicamente de su contenido conlleva que mi fluidez verbal no esté a la altura de la escrita; donde, como cualquier otro escritor, lo único que dejo sobre las páginas es mi  mirada. Salir malparada de este reto oral conllevar el riesgo de malgastar el interés que los lectores pudieran tener en mi relato.

Por esta razón, me resulta difícil describir alguno de los elementos que Julio Cortázar consideraba imprescindible en el cuento: la creación de una atmósfera peculiar y establecer las constantes que estructuran el relato, intercalando diversos puntos de vista. Estos elementos no están para contarlos, sino para leerlos. Las atmósferas, que tanto yo, como mis compañeros describimos en "Egos variables" no están, pienso, para que las contemos desde un escenario, sino para que las atrapemos con su lectura.

En todo caso, como el papel del escritor es arriesgado y está en constante evolución, y hoy un elemento esencial es SABER VENDERSE, acepto parte del reto de explicar lo que he hecho en "La carretera". Para escribirlo primero he tenido que aprender ciertas reglas sobre la escritura para luego olvidarlas lo más aprisa posible, puesto que este cuento, en concreto, está basado en una técnica desesperada. 

La que utilizo cuando la imaginación no me da más de sí. Su "tema", otro de los elementos que Cortázar insiste que es significativo es los cuentos, está construido al azar. Abrí el Covarrubias al azar y  tome palabras de aquí y allá, que uní a traves de hechos reales. De anécdotas sobre cosas que sucedieron hace largos años en mi pueblo y alrededores, historias que existieron de verdad junto a otras que ya no sé si existieron o salieron de mi imaginación, porque ya tiene la frágil perdurabilidad, al haber sido editadas en un libro.

"Egos variables" es mi penúltimo libro; siempre hay un penúltimo, porque siempre deseo poner un libro más —que no un cuento, una novela o un ensayo— en la biblioteca que mi padre construía encargando baldas al carpintero y soportes para las sostenerlas al herrero. Empiezas poniendo un libro con tu nombre y acabas llenando tres baldas.

Hablar de libros me recuerda las palabras que descubrí en uno de los que recientemente he leído, las que utiliza Eloy Tizón en su "Velocidad de los Jardines". Eloy ha tenido el inexplicable mérito de haber reeditado en nuestro país, uno de los libros de cuentos más bellos que publicó hace 25 años. Eloy, 25 años después, se ha sincerado con nosotros sobre su vocación de escritor y describe acertadamente el sentir de un escritor: "No has podido vivir de tu escritura ni un solo mes, a pesar de lo cual te consideras agraciado. Has conocido ráfagas de felicidad e inviernos de angustia, el lote completo: das por bueno todo lo vivido. Salvo algunas canalladas (…).

Piensa esto: ¿vivir es una suma o es una resta?"

Al hilo de esa reflexión, que vivo, me pregunto: Leer "Egos variables" ¿es una suma o una resta? 

Esa es la pregunta que les corresponde responder a ustedes como lectores.

Gracias a todos por su atención.









Finalmente, espero volver a escribir en este blog las palabras que pronunciaré en la próxima presentación de mi nuevo penúltimo libro, ignoro cuándo y dónde las pronunciaré, solo aspiro a que la vida me alcance para ello y a que el destino me sea propicio para ofrecerme un escenario tan espectacular como el bello Paraninfo de la Universidad de Sevilla.
Sevilla, 11 de marzo de 2017


PD: Las autoras de las fotografías de esta entrada, que se han mezclado en mi móvil, son: Rosa Moreno, Leo Rodríguez y Concha Idígoras.

sábado, 4 de marzo de 2017

«HINOJOSA ROMANA» por DON AMADEO ROMERO TAULER


Sevilla, 4 de marzo de 2017

Reproduzco en este blog un artículo escrito por D. Amadeo Romero Tauler sobre el pasado romano de Hinojosa del Duque (Córdoba), el cual tiene una curiosa historia. Su origen se encuentra en las correrías exploratorias que realizaron, en tiempos muy lejanos, D. Amadeo y D. Pablo Manuel Rubio Ramos, profesor y discípulo —más tarde, ambos profesores del Colegio de los Padres Carmelitas en Hinojosa— por los alrededores de Hinojosa. 
El Convento de los Padres Carmelitas tenía un Colegio, hoy desgraciadamente desparecido, en el que impartían clase tanto a internos como a externos, aspirantes al sacerdocio o no. Por este enclave educativo desfiló una incansable plantilla de frailes que formaban a los alumnos en distintas disciplinas y que tenían una vinculación extraordinaria con Latinoamérica, por lo que recibir formación en el citado Colegio —masculino, desgraciadamente— suponía adquirir  unos conocimientos humanísticos muy abiertos.
Los frailes que impartían las distintas asignaturas, ya sea por su vinculación con la Orden, ya sea por inquietudes personales, rotaban continuamente por el Convento de Hinojosa y otros lugares, de ahí que los recibimientos y las despedidas fueran constantes entre los que permanecían en el pueblo y los que se iban. En una ocasión, para la despedida de Fr. Gregorio Barbancho, o.c. la Congregación religiosa decidió regalarle un libro con textos de los distintos compañeros para que se lo llevase a su nuevo destino como recuerdo. En ese libro del que se imprimió un solo ejemplar —que yo sepa— y que llevaba (y lleva pues mantengo la esperanza que esté en alguna biblioteca) el título de Libro Homenaje a Fr. Gregorio Barbancho, o.c., Hinojosa 9 de mayo de 1953, D. Amadeo Romero Táuler escribió un artículo titulado: «Aportaciones al estudio de la Hinojosa Romana», que en aquella época en la que no existían fotocopias ni medios de reproducción como ahora, fue copiado a mano en unas cuartillas por mi padre, el 23 de junio de 1953, gracias a lo cual no se ha perdido una de las pocas investigaciones de nuestra historia local. 

Cuartilla manuscrita con el inicio del artículo de don Amadeo,
letra de Pablo Manuel Rubio Ramos



El manuscrito tiene mas de 60 años; curiosamente, unos 30 años después de que fuere escrito, al introducir unos tubos para canalización de aguas en la carretera que viene de Belalcázar, a la entrada de Hinojosa, los obreros, al sacar tierra a gran profundidad con una excavadora, hallaron notables restos de tumbas de esa Hinojosa Romana. De ese momento proceden estas vasijas, las cuales tienen hasta marcas personalizadas en el culo, como se muestra en las fotografías procedentes de mi archivo personal. 



En la actualidad, los citados objetos del ajuar funerario localizado se encuentran expuestos en el Museo Etnológico de Hinojosa del Duque por depósito realizado por mi padre, Pablo M. Rubio Ramos.
Transcribo literalmente el texto del artículo de don Amadeo procedente del libro dedicado al Padre Gregorio para disfrute de todos —especialmente de sus alumnos— a los que ha dejado un inolvidable recuerdo, por sus conocimientos y su amena conversación.
* * *
Aportación al estudio de la Hinojosa Romana
por Amadeo Romero Tauler, profesor
Cuando en el año 208, antes de Cristo, lucha Escipión el Africano con Asdrúbal Barca y lo vence en Fécula (Bailén?) y, después de vencido este marcha a Italia a reunirse con su hermano Anibal, los acontecimientos se precipitan en Andalucía. Escisión, ayudado por el príncipe turdetano Culeas vende en Hipa (Alcalá del Río) a la derecha del Guadalquivir y otro príncipe turdetano, Attenes, se pasa al partido de Roma t muchas ciudades y fortalezas se rindieron. Antes de que Escipión marchase a Roma, porque la tarea de acabar con los cartagineses no era difícil, ya Hinojosa debía de haber caído en poder del vencedor, porque hemos de suponer que desde el primer momento convertirían los romanos este territorio en un bastión contra los asaltos de los feroces lusitanos que, sabemos desde antiguo saqueaban la rica regiónn del Betis. No hay duda de que esta era una región de tránsito, porque aparecen fortificaciones del tipo de los «castros» tan abundantes en el noroeste de la Península, y por el hecho de haberse encontrado aquí un escarabajo egipcio que sólo pudo ser importado por los fenicios; lógicamente, si era camino comercial y punto de contacto de diversas culturas, hubo de ser ocupado inmediatamente para evitar las terribles incursiones de los habitantes de Occidente.
Plinio nos informa de que la región entre el Guadalquivir y el Guadiana se llama Betunia y se dividía en Céltica, la que linda con la Luisitania y pertenecía al Convento Jurídico de Hispalis y Zúrdula, la que limitaba con la Luisitania y Cartaginense y pertenecía al Convento Jurídico de Córdoba; pero si es fácil localizar una región tan extensa, cuando se trata de determinar claramente sus límites y localizar las ciudades, el asunto se hace extremadamente difícil y sin ánimo de polemizar con el P. Juan Ruíz, cuyo esfuerzo por estudiar la Historia de su pueblo admiramos, no nos convence con sus razonamientos al concluir que esta ciudad se llamaba Solia. Baste decir que García Bellido, el actual catedrático de Arqueología Clásica de la Universidad de Madrid dice que la Beturia Céltica ocupaba tambiénn la región próxima al Estrecho y la ciudad de Arunda, que el citado Padre identifica siguiendo a Historiadores antiguos con Aracena, Garcíaa Bellido dice que es Ronda y respecto a esta región y con muchas dudas sólo se atreve a localizar: Mellaria, Fuente Ovejuna; Misobriga,: Capilla y Lisafone: Almacén, estas dos últimas localizadas por el P. Ruiz como El Guijo y Bienvenida.
Pero si es dudoso el nombre de la Hinojosa Romana, no lo es su existencia desde tiempos anteriores a Roma. Innumerables hallazgos de hachas de piedra pulimentada, hasta dentro del propio casco urbano, y de sepulturas cubiertas de placas de pizarra, que por su estructura deben pertenecer, lo más tarde a la Edad del Hierro  el mismo trazado de las calles del núcleo primitivo, nos llevan a la conclusión que ya en los tiempos neolíticos debía de existir un núcleo de población de cierta importancia. Y si todavía quedaba alguna incertidumbre acerca de la Hinojosa Romana, quedaron disipadas el año pasado cuando en compañía de nuestro discípulo Pablo Rubio Ramos, tuvimos la la fortuna de descubrir la Necrópolis romana de la ciudad, a unos doscientos metros de distancia de las últimas casas, a ambos lados de la carretera de Belalcázar. Su enorme extensión: hasta el camino del cementerio actual por un lado y el camino de Santo Domingo por el otros y uno cien metros de largo indican claramente que no pudo pertenecer más que a una población de bastante importancia.
No hemos podido sacar mucho fruto del hallazgo; porque, ingenuamente, comunicamos la noticia en el Córdoba, intervinieron los organismos oficiales, que ni investigan ni dejan investigar, y esto nos ha impedido descubrir siquiera una tumba cualquiera, por lo que tenemos que reducirnos casi a una simple inspección ocular. No obstante, hemos comprobado que se trata en su mayor parte de sepulturas abiertas en la tosca del granito y cubiertas de tejas y ladrillos romanos que pertenecían a diferentes fábricas, ya que difieren en cuanto a grosor, sistema de enlace y forma de los bordes laterales. Conocemos la marca de una de las fábricas. Cuatro circunferencias interiores unas a otras y tangentes todas en un punto del borde de la teja.
También se encuentran trozos de objetos de alfarería basta, lo que indica la existencia de talleres locales y la marca de fábrica, semejante a la huella que dejarían la fibras de una tabla de madera alrededor de un nudo. Abundan los trozos de ánfora de barro blanco, prueba evidente de la existencia de un activo comercio con la región de la campiña de Córdoba. Al lado de estos humildes productos de la artesanía local hallamos trozos innumerables de hermosa vajilla de mesa de fino barro barnizado de rojo brillante, lo que se llama “barrosaguntino” muy celebrado por Plinio y Marcial.
Aunque este fuese el más importante núcleo de población, no era único como en la actualidad, ya que en su término existían multitud de viso o aldeas, pues la población en la antigüedad estaba mucho más regularmente repartida sobre el territorio que en la época presente, pues no se había realizado la desastrosa acumulación de latifundios que trajo consigo la Reconquista.
Entre los vicos más interesantes que hemos podido localizar citaremos dos que se encuentran al lado de la vía romana que se dirigía a Monterrubio y que debía de seguir el trazado del camino actual, o sea, parte de lo que hoy es la Plaza del Pilarete, no del Callejón de Hinguita, como dice el P. Ruiz. Cruza la Carretera del Marmol a uno de cuyos bordes se ve el enorme corte del terreno ocasionado por los carros y al llegar al cercado de Bernabé se aparta definitivamente de la carretera; o sea, es el camino que sigue la romería de San Benito. Esta vía enlazaría con la que desde Mérida por Metellarium, Misóbriga y Lisafone se dirigía al oriente y centro de España. El primero de los susodichos vivos se encuentra en el Cerro del Molinillo (Viña de Teodoro González), en uno de los lugares más bellos de los alrededores, sobre una pequeña meseta al lado del Arroyo de las Viñas. La población ocupara una extensión de cien metros de diámetro y todo el lugar esta completamente cubierto de restos de material de construcción y objetos de alfarería de los tipos anteriormente descritos y con las mismas marcas de fábrica. Abundan extraordinariamente, los procedentes de importación.
Unos kilómetros más, en la Gutierra, existió otro numéricamente más importante. Aquí, a los mismos materiales de construcción se suman la existencia de un sepulcro construido de hormigón, y restos de la presa de un molino de la misma construcción. En el primero se han encontrado ladrillos circulares, procedentes de fustes de columnas, resto de una fundición de hierro y una cabeza de caballo hueca, fundida en plomo, y tanto en uno como en otro, son abundantes los hallazgos de monedas. por desgracia, las colecciones que poseían los propietarios de las fruncías desaparecieron durante la guerra, de otra forma nos hubieran permitido fijar la época de su mayor esplendor, aunque esta debido durar hasta mucho después, porque son muy abundantes los hallazgos de monedas árabes.
Otro de los núcleos de población ocupaba el lugar de los Huertos Familiares*. Allí, junto al material anteriormente descrito (hemos encontrado enormes ladrillos de más de diez kilos de peso), se ven las piedras de un molino romano y la planta y muros de un pequeño edificio de hormigón, que todavía conserva el enlucido compuesto de una concreción de cal, arena y tejas machadas.
Aunque ya en el término de Belalcazar, en Gogollalta, en la finca de Dª Rosa Montero, también existen pequeñas agrupaciones de edificios, que aunque son poblados ibéricos, quizás, pertenecientes a la cultura de los «castros» —que se dedicarían a la ganadería, aunque la simultanearon con algo de agricultura—, seguían existiendo en la época romana, pues queda junto al material prerromano, también romano, así como trozos de vajilla y una necrópolis al lado del Arroyo de la Dehesa o de S. Bartolomé, que presenta sepulturas cubiertas de teja romana.
Muy cerca de allí, en el llamado Maquielo de los Herradores, en el camino a Belalcázar existió un núcleo de bastante más importancia, a juzgar por el material existente, y allí está el monumento más importante que hemos logrado localizar hasta ahora. Se trata de la base, hoy casi reducida de una plancha de hormigón, en parte, destrozada por los buscadores de tesoros, de un edificio, que está sobre una cueva natural y adosado a unos riscos. Sería un templo. Aún se ven en las heredades que lo rodean los trozos cilíndricos de granito que formaron los fustes de las columnas.
También se han encontrado algunas minas en los mismos alrededores de esta población, en el Camino de Córdoba y muchas más quedarán por descubrir, lo que no sería difícil con un estudio más minucioso del término, que nos completarían el conocimiento acerca de la distribución de la población en esta época y del grado de esplendor a que llegó aquella cultura en los primeros siglos del Imperio.
A pesar del insuficiente conocimiento que estos hallazgos nos permiten, podemos sacar algunas consecuencias. No sólo existía la población, sino que era el más importante núcleo de todo el término, aunque su radio debía ser mucho más pequeño que el actual. El centro sería, como ahora, la plaza, pues a ella van a confluir todas las vías importantes de la población su límite no llegaría más allá de la Plaza de los Caños Verdes o hasta el final de la Corredera por un lado y la Plaza del Pilarete, por otro, un descampado. En el otro sentido apenas llegaría de San Isidro a la Caridad. Las calles que quedan fuera de ese núcleo por su trazado recto y su anchura muestran que son de época reciente, tanto que las portadas de estilo gótico nos indican que poco más había superado, en extensión, a principios del siglo XVI.
Respecto al número de habitantes con los precedentes datos no se pueden hacer cálculos ni aproximados; no obstante la Necrópolis nos asegura que se trataba de un núcleo de mucha importancia y si tenemos en cuenta que la mayoría de la población estaba expandida en vicios por toda la anchura de su término, creo que se puede afirmar, sin peligro de equivocarse, que la proporción relacionada con la media de España debía de ser mayor, que la población actual.
Esperemos que a lo ya conocido venga a sumarse algún día el feliz descubrimiento de alguna inscripción que nos proporcione un conocimiento más completo.

* En los Huertos familiares se encuentran 7 u 8 tumbas sobre piedra de granito.
Más allá, en el Quinto de  Dª Guadalupe Blasco,a la derecha de la Carretera del Viso, se encuentra unos restos de edificio cuadrangular, que dan la sensación de depósito de aguas, pero no hay medio de encontrar la canalización desde el arroyo.

Artículo publicado en el 
Libro Homenaje a Fr. Gregorio Barbancho, o.c., 
Hinojosa, 9 de mayo de 1953.

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Como complemento de los datos anteriores, puesto que don Amadeo —incansable en su lucha para que el castillo de Cortegana recuperase parte de su esplendor— es un perfecto desconocido entre la gente de la Hinojosa de hoy, reproduzco la breve semblanza que el ABC de Sevilla del día 12 de febrero de 1969 realizó del hombre que aprovechó su estancia en nuestro pueblo para intentar investigar su historia, durante los más dieciséis años que residió en nuestra población. 




Presentación de la obra colectiva: Egos variables


El viernes, 10 de marzo de 2017,   
a las 19:30 horas,
presentaremos el libro colectivo de relatos titulado:


                Egos       variables                 






Lugar de presentación: 

 Paraninfo de la Universidad de Sevilla 

Calle San Fernando,

primera escalera, primer piso.



Autores del libro:


FRANCISCO JAVIER DOMÍNGUEZ LAGUNA
JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ VÁZQUEZ
MARÍA GÓMEZ ESPIOSA
PAZ HIDALGO
JOSÉ ANTONIO MARTÍN
ANA MONTERO
SANTIAGO MORENO
MARGARITA RAMÍREZ
ALEJANDRO RODRÍGUEZ BARAHONA
MARÍA DOLORES RUBIO DE MEDINA
TERESA DEL VISO
JOSÉ CARLOS CARMONA 


ENTRADA LIBRE: