© MD Rubio de Medina, 2026.
En esta semana en que se pone en marcha la Feria del Libro de Hinojosa del Duque he querido hacer mi aportación por la puerta de atrás, desde mi blog, escribiendo un pequeño artículo, para ello elegí un librito bastante desconocido: La Fiesta del Libro de Alfredo Gil Muñiz, que adquirí sin saber lo que me deparaba su interior.
La fama de Alfredo le precedía para suponer que era una adquisición interesante, pues el autor fue, a principios del siglo XX, inspector de Primera Enseñanza, y lo suficiente prestigioso como para que algunos autores, como F. Pérez de Gracia y Domingo Rex (maestros en Hinojosa del Duque) le dedicasen «como testimonio de admiración y respeto» su libro de lectura titulado Reflejos (Córdoba, 1930).
En 1925, Alfredo Gil Muñiz publicó El Valle de Los Pedroches (Imprenta la Comercial, Córdoba. 40 páginas) que incluía 9 fotografías, dos dibujos de dos fachadas una aparentemente ficticia de «una casa de los Pedroches», otra de Alcaracejos y un croquis de la distribución de una casa, y un mapa de dos páginas del Valle de Los Pedroches.
El estudio con el mismo título y contenido también se publicó en el Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, núm. 12, abril-junio.1925. Tomando los datos de ese artículo publicó, posteriormente, un breve texto casi telegráfico en el Boletín de la mencionada Academia, núm. 16 de abril-septiembre, 1926, titulado «El país y sus habitantes» (Pp. 609-612).
Los estudiosos de este texto geográfico sobre el Valle de los Pedroches han señalado algunas inexactitudes; pero, al margen de ello, lo cierto es que fue uno de los primeros estudios que daban visibilidad de forma independiente, no incluyéndolo en otros textos, a una comarca bastante desconocida en los libros de Geografía.
Con estos antecedentes expuestos, no es de extrañar que cuando tuve noticias de la existencia de un librito o folleto (28 páginas sin numerar) del mismo autor titulado: La Fiesta del Libro (Imprenta y papelería La Puritana, Córdoba, 1931. 21 x 13´50 cm.) sintiera cierta curiosidad sobre lo que podía contar el autor sobre los libros en una época en que era la única forma de adquirir cierta cultura, al no existir Internet.
Pues bien, el folleto me ha causado una desilusión tremenda, pues aunque el nombre de Alfredo Gil Muñiz aparece en la portada y puntualiza "notas recogidas", salvo tres de los textos que no vienen firmados, no son propios, sino que realiza una recopilación de escritos de otros autores –desconocidos casi todos ellos para mí– para crear un folleto escolar que es demasiado culto y con un grado de dificultad de lectura bastante alto, que no estaría alcance de niños de Educación Primaria de la época en que se publicó, aunque la formación escolar del siglo pasado era más sólida que la actual (es mi opinión, discutible como todo lo que ocurre en estos tiempos).
El contenido de La Fiesta del Libro es el siguiente:
«Padre Nuestro por los que no leen», poesía de M. R. Blanco Belmonte.
«Mi libro» poesía de Arcadio Herrera, escrita con motivo de la Primera Fiesta del Libro y dedicada a los niños de Córdoba. (Diría que a los adultos que fueron niños, pues no imagino que los niños de la época fuera capaces de comprender el texto).
«Pensamientos y máximas sobre el libro» que recopila algunas pinceladas de Sócrates, Cervantes, Gabriela Mistral, Plinio, etc.
«Referencia a grandes bibliotecas» en la que en unas escuetas líneas se limita a citar una por las siguientes ciudades: París, Berlín, Londres, Washington, Nueva York y Madrid.
«Por amor al libro», artículo de R. Tomás y Samper.
«Mandamientos del Libro», sin firma, los diez mandamientos son atribuibles por tanto a Alfredo.
«La invención de la imprenta» poesía de Manuel José Quintana.
«Niño: escucha lo que te dice el libro», sin firma.
«Cómo se hacen nuestros libros», texto extraído de algún documento de la editorial Seix Barral.
En resumidas cuentas, no se trata de una serie escolar, aunque esa frase aparezca en la cubierta del librito.
Confieso que en esta ocasión he errado en la lectura elegida, pero de eso se trata la vida, de acertar o desacertar en los textos que elegimos. El librito me ha servido, sobre todo, para reafirmarme en el hecho de que tener un nombre no significa que tengas capacidad sobrada para escribir un texto interesante (en esa reserva se incluye este texto, por supuesto).
¡Pobres los padres que tuvieron que comprar (si se dio el caso) el librito! Los directores de los colegios, tratándose un inspector de enseñanza, es lógico que lo añadieran a sus bibliotecas escolares.
Habrá otras lecturas más satisfactorias relacionadas con Los Pedroches, desgraciadamente mi elección no ha sido muy afortunada para poder añadir algo interesante para la Feria del Libro de Hinojosa del Duque.
Sevilla, 23 de junio de 2026.











