domingo, 23 de agosto de 2026

HINOJOSA DEL DUQUE: 99 FERIAS DE SAN AGUSTÍN SIENDO CIUDAD

Reproduzco el artículo que he publicado en la REVISTA DE FERIA Y FIESTAS DE SAN AGUSTÍN 2026 de Hinojosa del Duque, titulado «Hinojosa del Duque: 99 Ferias de San Agustín siendo ciudad». Edita Ayuntamiento de Hinojosa del Duque. Imprenta Buenestado. Hinojosa del Duque. 2026. Pág. 31.


Portada de la Revista.



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HINOJOSA DEL DUQUE: 99 FERIAS DE SAN AGUSTÍN SIENDO CIUDAD



En 1923, Hinojosa del Duque contaba con 10.959 habitantes, en esa década se produjeron hitos que no podemos valorar al margen del contexto socioeconómico de la primera mitad del siglo XX. Destaco la mejora de las comunicaciones con Córdoba, Belmez y Cabeza del Buey, o la inauguración del teléfono, el 1 de noviembre de 1928. En 1930, el Ayuntamiento tenía una plantilla de 40 personas, que incluía puestos de trabajo con funciones incompresibles hoy en día, como el de «Voz Pública» o el «Encargado del reloj». En lo que se refiere a los presupuestos de ese año, el capítulo de «Gastos de Ferias y Festejos», que era de 17.618 pesetas, cubría las tres ferias existentes: Feria del 15 de mayo, Feria de San Isidro y Feria del 28 de agosto o de San Agustín; su evento más importante eran los toros, corridas que se celebraban en una plaza portátil. La plaza de toros de Hinojosa se hundió un afortunado 29 de agosto de 1902 (en plena feria, sí); escribo afortunado porque Machaquito logró matar al toro antes que arremetiera contra las personas asistentes que cayeron al ruedo, evitando desgracias mayores. En la Feria de agosto de 1926, el hito para la población fue ver un aeroplano aterrizando en el Prado de la Quica.


La reforma urbanística de esta década fue la remodelación de la hoy conocida como Plaza de la Catedral, se dispuso una elevación circular de tierra prensada que se completó con la incorporación de naranjos y de bancos de hierro fundido; además, en línea con los avances sociales, se comenzó a abonar el Retiro Obrero de los trabajadores contratados por el Ayuntamiento. 


El principal problema de la localidad que impedía que los avances socio-económicos y sanitarios fueran mayores, fue el mismo que padecieron otros pueblos hasta el último cuarto del siglo XX: la ausencia de agua «del grifo»; por lo que una parte de sus presupuestos estaba destinada a la limpieza de los pozos y de las fuentes de abastecimiento de agua potable. No obstante, este desarrollo a base de pequeñas proezas, que es lo que permitía el escaso presupuesto anual, fue lo suficiente significativo como para que el 5 de agosto de 1927, el rey Alfonso XIII firmase en Santander el Decreto núm. 1381 con el que mostró su real aprecio a la villa de Hinojosa del Duque «[…] por el creciente desarrollo de su agricultura, industria y comercio […]», concediéndole el título de CIUDAD. Este reconocimiento fue publicado en la Gaceta de Madrid, el 9 de agosto de 1927.


Así pues, este mes agosto celebramos 99 Ferias de San Agustín como ciudad (cierto, en algún año de este periodo no se celebró). Es pertinente sugerir que se programe algún evento para celebrar esta efeméride; por ejemplo, la Feria de San Agustín de 2027 podría estar dedicada a conmemorar el CENTENARIO DE HINOJOSA DEL DUQUE COMO CIUDAD.


Finalizo estas líneas con el deseo de que todas las personas –residentes o transeúntes– disfruten de una espléndida Feria de San Agustín en nuestra casi centenaria ciudad.


María Dolores Rubio de Medina

Académica correspondiente de la Real Academia de Ciencias, 

Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba en Hinojosa del Duque.


BELALCÁZAR, TUS AÑOS COMO GRANDE DE ESPAÑA

Reproduzco el artículo que he publicado en la REVISTA DE FERIA Y FIESTAS EN HONOR A SAN ROQUE 2026 de Belalcázar titulado «Belalcázar, tus años como Grande de España». Edita Ayuntamiento de Belalcázar. Imprenta Buenestado. Hinojosa del Duque. 2026. Págs. 106-107.




Portada de la Revista.


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BELALCÁZAR, TUS AÑOS COMO GRANDE DE ESPAÑA


Comienzo de manera inusual, agradeciendo a Jorge Hernández Morillo su ayuda. Ha sido mi proveedor de la «materia prima» que sirve de soporte a estas líneas.


La conversión del núcleo de población llamado Gahet, Gaete o Gahete (mucho antes Gafiq) en una villa llamada Belalcázar es algo difuso; no obstante, temporalmente se sitúa en la segunda mitad del siglo XV, cuando la dinastía de los Sotomayor pasó a detentar la propiedad —muy discutida, por cierto— de la villa. Cuenta frey Alonso Torres y Tapia en su Crónica de la Orden de Alcántara (1763), en el capítulo XLI, dentro del apartado «Edificios lustrosos que el Maestre mandó hacer», donde describe algunas de las edificaciones que mandó levantar y/o reedificar frey Gutierre de Sotomayor, XXXIV maestre de Alcántara, lo siguiente: «En la villa de Gahet mandó labrar el Maestre para palacio de los Señores de aquel Estado sucesores suyos un insigne Alcazar fuerte y lustroso. Dicen que pasando por allí la Reyna D. Isabel de gloriosa memoria, se aposentó en el, y agradada de la lindeza del edificio, luego que entró dixo: Bello Alcazar habeis Conde, y desde aquel día tomo aquella Villa este nombre…».


La Crónica no indica el año, pero sí sabemos que se refiere a la madre de Isabel I de Castilla (reina en 1474), Isabel de Portugal (1428-1496), segunda esposa del rey Juan II, con el que se casó en 1447. Salvo que exista otra fuente más concreta y detallada, hay que prestar atención a esta leyenda para explicar el cambio del nombre de Gahete. La descripción real del castillo: «Bello Alcázar», aún en construcción, pasó a asociarse con un título nobiliario, concretamente con la concesión (sobre 1456), por parte de Enrique IV, del título de conde de Belalcázar a don Alonso de Sotomayor, hijo del Maestre, un hombre que por su profesión estaba sometido a los votos de castidad y de pobreza. Y sí, soy consciente de que se discutirá esta elección sobre quién fue el primer detentador de este título de nobleza. Con el tiempo, sobre todo a partir de 1466, en los legajos que se conservan en el Archivo Histórico de la Nobleza (Toledo) podemos observar que la villa de Gahete pasa a ser citada como Belalcázar. Como sabemos, el nombre del título, con el tiempo, pasó a agrupar territorios, villas, fortalezas y otros lugares bajo la denominación «Condado de Belalcázar».


El título de conde de Belalcázar no está asociado, por sí mismo, con la máxima categoría del escalafón de los títulos nobiliarios: la Grandeza de España; no obstante, aquí ha saltado la sorpresa: en el Archivo Histórico de la Nobleza se conserva un expediente que deja claro que en el s. XVIII se otorgó, durante unos años, al conde de Belalcázar la merced de ser «Grande de España». 


Este honor fue otorgado por Felipe V, quien mediante decreto firmado el 22 de julio de 1732, concedió «título y merced de Grande de España» al conde de Belalcázar (AHN: OSUNA, C334 D1-2). La razón alegada por el rey para conceder ese reconocimiento fue el mucho amor con el que le había servido y le servía el duque de Béjar, a instancias del mismo, realizada con motivo de la boda de su primogénito el conde de Belalcázar con N. de Marsan, hija mayor del Principe de Pons. La dignidad le fue concedida «para que gocéis de este honor durante la vida de buestro Padre, pues despues de ella, se à de extinguir esta grandeza, y permanecer solo la que heredareis.»


En 1732, el XI duque de Béjar fue don Juan Manuel López de Zúñiga Mendoza, que falleció el 2 de diciembre de 1747; y al que le sucedió su hijo don Joaquín Álvaro López de Zuñiga y Castro, quien se casó en Madrid con Leopoldine Élisabeth Charlotte de Lorraine, hija mayor del príncipe de Pons —D. Charles Louis de Lorraine Marsan (1696-1755)—. De 1732 a 1747, don Joaquín Álvaro López de Zuñiga y Castro, que por alguna circunstancia que desconozco, disfrutaba del título de conde de Belalcázar en vida de su padre, gozó del rconocimiento como Grande de España hasta la muerte de su progenitor, honor asociado al nombre de Belalcázar. Este nombramiento conllevaba los siguientes privilegios: «os sean guardadas todas las honras, gracias, antelaciones, ceremonias, preheminencias, y perrogativas que han, y gozan, pueden y deben a ver, y gozar, así por derecho, y Leyes de estos mis Reynos como por costumbres antiguas, y modernas de ellos, los otros Grandes de España; Y podáis trahèr, y traigáis todas las Insignas, y usar, y exercer todas las ceremonias que por esa razón se pueden trahèr, usar y exercer; y seais llamado, tenido y respetado por tal Grande de estos los mis Reynos, sin que para ello sea necesario otro Mandamiento, Licencia, ni Despacho mio, ni de los Reyes mis subcesores; …».


En resumen, durante el segundo cuarto del s. XVIII, el título asociado al nombre de la villa de Belalcázar, por sí mismo, formó parte de los títulos nobiliarios con Grandeza de España; y ya que estamos, me uno a la moda de proponer estatuas de personajes célebres de la localidad, sugiriendo los nombres de doña Elvira de Zuñiga e Isabel de Portugal, esposa de Juan II de Castilla.


Y sin más, que disfruten de una gran Belalcázar vestida de Feria.


María Dolores Rubio de Medina

Académica correspondiente de la Real Academia de Ciencias,

Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba en Hinojosa del Duque





Nota: 

El documento AHN: OSUNA, C334 D1-2) tiene la siguiente nota aclaratoria: «Título y merced de Grande de España, concedido por Felipe [V, rey de España] a Joaquín Diego López de Zúñiga Sotomayor, [futuro XII duque de Béjar, XIV] conde de Belalcázar, para que goze de ella durante la vida de su padre [Juan Manuel López de Zúñiga Mendoza Sotomayor, XI] duque de Béjar».

LA PRENSA Y LA FERIA DEL AÑO 1926 (VILLANUEVA DEL DUQUE)

Reproduzco el artículo que he publicado en la REVISTA DE FERIA Y FIESTAS 2026 EN HONOR A NTRA. SRA. DE GUÍA Y SAN JACINTO de Villanueva del Duque, titulado «La presa y la Feria del año 1926». Edita Ayuntamiento de Villanueva del Duque. Imprenta Pedro Ruiz. Pozoblanco. 2026. Págs. 29-40.



Portada de la Revista de Feria.


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LA PRENSA Y LA FERIA DEL AÑO 1926


Villanueva del Duque no ha tenido, que sepa, prensa propia que nos permita manejar fuentes periodísticas útiles para analizar cómo celebraron sus ferias en el pasado; aunque es probable que hubiera algún tipo de información periódica relacionada con los enclaves mineros, por ejemplo, con las minas de El Soldado, pues sus elites directivas tenían la suficiente enjundia como para disponer de algo bastante desconocido en los pueblos de Los Pedroches de principios del siglo XX: pistas de tenis. No hay que olvidar que este enclave minero disponía de su propio equipo de fútbol, del que se conserva alguna noticia. 

En los años 30 del siglo pasado aparece en la prensa alguna noticia relacionada con Villanueva del Duque en el periódico Hinojosa (publicado de 1930-1933); no nos podemos olvidar tampoco, de Cronista del Valle (Pozoblanco, 1910-1936 y 1957-1964) o del periódico Córdoba, en el que existen referencias a las ferias de Villanueva del Duque, por ejemplo, en los números publicados los días 14/9/1959; 13/9/1961 y 14/8/1462.

Por estas escuetas noticias esporádicas, descubrimos datos interesantes, como ocurrió con el artículo publicado en el Córdoba de 13/8/1961, que nos descubrió el afamado mercado de mulos romos que tenía la localidad.

Aunque hay cierta dificultad para localizar fuentes sobre el aspecto festivo de Villanueva del Duque, no ocurre lo mismo cuando queremos obtener información sobre la delincuencia o la actuación de los jueces, puesto que dichos anuncios se publicaban en la Gazeta (años 1661-1959), que fue el antecedente del BOE. Todos los números están disponibles en en el portal del BOE, en el apartado Gazeta: colección histórica. Como ejemplo, destaco la noticia publicada la Gaceta de Madrid, núm. 35 de 4/2/1905, p. 441, donde el juez de Pozoblanco y su partido, Fabián Ruiz Briceño, publica una requisitoria solicitando que se presenten ante el juzgado los desconocidos que en la noche del 12 al 13 de enero «… robaron de la iglesia parroquial del pueblo los objetos que al final se reseñaran, cuyo paradero se ignora, a responder de los cargos que les resulta en sumario…» que instruye. Los mencionados objetos son: «Dos lámparas de metal blanco, llamadas de San Jacinto y San José. - Un portaviático de plata Meneses. - Una Paz de idem. - Una caja con la llave del Sagrario, siendo dicha caja de metal blanco, muy usada.». Estos anuncios nos permiten conocer detalles del patrimonio que poseía la iglesia de San Mateo Apóstol. 

Me ha sorprendido gratamente el programa de Feria del año 1926, que fue publicado en La Voz. Diario Gráfico de Información. Córdoba, 5/8/1926 (núm. 2526), en su página 11 el corresponsal –del que no se nos dice su nombre– escribe sobre la Feria de San Jacinto que celebraría del 14 al 17 de agosto de 1926. El programa volvió a publicarse en el mismo periódico al día siguiente. 

Además de la celebración de actos religiosos relacionados con la Virgen de Guía y San Jacinto, se programaron los siguientes actos:

  1. La actuación de la Banda Militar del Regimiento de la Reina durante todos los días de feria. Aclaro que, en esta época, reinaba Alfonso XIII, por lo que desconozco a qué Banda se refiere.

2. El circo Borza.


3. Una verbena en el «… nuevo paseo, recientemente iluminado, permitirá lucir su belleza y garbo a las gentiles muchachas de esta tierra, y unos bien combinados fuegos artificiales, pondrán una bella sinfónica de luz en la concha azul de estas noches andaluzas. No faltará la caseta de baile, donde el elemento joven se entregará a su diversión favorita». Me llama la atención la frase: «el elemento joven», parece que la utilización de terminologías que no hagan referencia a los géneros ya se usaba en esa época, no es una reciente conquista de la ideología de género.


4. Dos corridas de toros (los días 15 y 16), con toros de la vacada Linares, que serían toreados por el cordobés José Matías García, el Señorito.

Y aquí salta la sorpresa, pues anuncia la participación de un torero local que tenía, además, un alias muy particular. El corresponsal anuncia que «… corren rumores de que se celebrará una novilla en la que tomaran parte El señorito y distinguidos aficionados de la localidad, entre los que se encuentra el notable diestro José Caballero (a) Niño de los Pedroches, un aficionado de buen estilo y temerario valor que ya demostró en otras ocasiones. De desear fuera que las empresas de los pueblos cercanos se acordaran de este bravo torero que ha de dar días de gloria a la afición».

Desgraciadamente, las incursiones del Niño de los Pedroches en los toros no debieron contar con el favor de las empresas, pues no he logrado encontrar información sobre este aficionado, para mi consuelo, tampoco hay muchas noticias sobre el espada principal, el Señorito, apodo que, por otro lado, usaron varios toreros.


5. El plato fuerte de la feria fue otro que resultaba muy habitual en otras localidades de Los Pedroches: se ofrecía a la población la posibilidad de que ver en vivo un avión. Estaba programada una Fiesta de Aviación, con la actuación del aviador Jerónimo Martos que con su aparato Sopivith, volaría durante tres días, tres veces cada día, realizando acrobacias, tales como «… barrenas, caídas de la hoja, espirales, looping the loop, falsos looping y otros escalofriantes ejercicios». Al parecer pudiera haber una errata en la marca del avión y podría tratarse de un aparato de la Sopwith Aviation Company.


Como observamos, la Feria de 1926 tuvo una programación variada, favorecida por la pujanza económica que tenía el Ayuntamiento de la época, lo que le permitía organizar los festejos; no podemos olvidar el trasiego de obreros y trabajadores de la época en la población, a causa de la minería apoyada en capital extranjero, pujanza económica que se vio cortada por el crack bursátil del año 1929 que provocó una crisis económica global, siendo la minería una de las ramas más afectadas.


Disfruten una feliz Feria.


María Dolores Rubio de Medina

Académica correspondiente de la Real Academia de Ciencias, 

Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba en Hinojosa del Duque.


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viernes, 31 de julio de 2026

¿Por qué se cambió la fecha de la Feria de San Agustín de Hinojosa del Duque?

He leído el artículo de Juan-Ramón Barbancho Rodríguez en Nosotros del mes de agosto de 2026 que se titula "Y llegó agosto". Me ha llamado la atención desde la primera palabra, pero destaco solo una parte del primer párrafo, en el que me voy a detener por su frivolidad. 

    El autor escribe sobre el cambio de las fechas de celebración de la Feria de San Agustín de Hinojosa del Duque, que antes era a caballo entre la última semana de agosto y la primera de septiembre, dice:

 “Hace tiempo era los últimos días de agosto y primeros de septiembre, pero se cambió. Nunca lo he entendido. Yo lo hubiera resuelto diciendo miren ustedes, la feria de Hinojosa es en estos días, ¿que no pueden venir? Pues a más garrapiñadas caemos y problema resuelto, pero esto no es muy popular.”

    Juan Ramón: no acabo de entender esa falta de empatía por el cambio de fecha, aunque la encubras de un toque humorístico. También fuiste testigo de cómo, en los setenta del siglo pasado, se produjo un cambio demográfico importante en nuestra localidad y en Los Pedroches: la gente se iba del pueblo buscando mejor trabajo. Es una suposición mía, puesto que hemos jugado en la plaza de niños, en el escudo, en los tiempos en que se llamaba "Plaza de los Mártires", hoy "Plaza de la Catedral".

    Voy a explicarte la razón del cambio: se hizo a petición de las familias hinojoseñas obligadas a emigrar a Madrid, Barcelona, Bilbao y otros lugares (por cierto, emigraban a pueblos de los cinturones urbanos, pero todos estaban en una capital, cosa extrañísima) para conseguir mejoras laborales y económicas.

    Esas personas trabajadoras que se habían ido, a su pesar, de Hinojosa, volvían a su localidad natal en sus vacaciones de verano. Volvían con gran ilusión para descansar en su pueblo y en los últimos días de agosto tenían que volver a su lugar de trabajo y de residencia para poner en marcha la intendencia necesaria para que sus hijos comenzaran el nuevo curso escolar, que comenzaba a principios de septiembre, y preparar su reincorporación al trabajo. Las familias cortaban sus vacaciones cuando en Hinojosa comenzaban las fiestas grandes para atravesar toda España en un coche atestado hasta topes de maletas y de cosas del pueblo (dulces, jamones, morcillas, las macetas de barro para plantar flores, los regalos para los vecinos y los compañeros de trabajo…). Dos días de viaje echaban los que volvían a Barcelona, por un poner, y ese retorno casi siempre les coincidía con el paseo de los gigantes y cabezudos que daban inicio a la Feria de San Agustín.

    Esas familias trabajadoras fueron la primera generación “exiliada” que continuó viviendo todos sus agostos en el pueblo, hasta que sus hijos, nacidos en Hinojosa, crecieron y dejaron de volver porque las costumbres de pasar el veraneo ya eran otras. 

    Cierto, que hubo otra gente que se fue más lejos: Suiza, Alemania, Francia... Esos trabajadores, por lo común, no se llevaban a la familia, que se quedaba en el pueblo esperando la vuelta del cabeza de familia, que apenas volvían una vez al año, si  podían, que de todo había.

    Pues bien, la fecha de la feria se cambió a petición de esas personas que, cada vez que venían a su pueblo y se cruzaban con el alcalde, rogaban que cambiara la fecha para poder disfrutar un par de días en la feria en su pueblo.

“Manolo, pordió, ¿no puedes adelantar unos días la feria, que tengo que volver a la fábrica?”.

    Esa gente que luchaba por mejorar la vida de su familia yéndose muchos kilómetros lejos, sufría por no poder disfrutar con los suyos o con los amigos un par de días feria, puesto que comenzaba el 28 agosto (creo que era esa fecha) y acababa a mitad de la primera semana de septiembre, mes en el que tenían que reincorporarse al trabajo.

    Venían al pueblo como trabajadores sometidos a una disciplina laboral: tenían las vacaciones cuando se las daba su empresario o su fábrica, no cuando les placía.

    A eso se le llama escuchar a tu pueblo y valorar si el cambio de fecha perjudicaba o no a Hinojosa.

    El cambio se hizo por ellos para que disfrutaran de un par de días de la Feria de San Agustín.

    Juan Ramón: no espero que estas líneas te sirvan de explicación, puedes cuestionarlas a tu gusto; no obstante, ya tienes datos de primera mano de la razón por la que se cambió. Y no te preocupes, si te pasas por la feria, cómprate cinco bolsas de almendras garrapiñadas y me mandas el tique, que te pongo un bizum para que te las comas a la salud de aquellos hombres y mujeres de Hinojosa que pidieron lo único que la vida les permitía en los 70 del siglo pasado: vivir dos días de feria en su pueblo.  

(Por cierto, no hablo de oídas: soy testigo del tono de impotencia con que pedían esos trabajadores el cambio de fecha).

martes, 28 de julio de 2026

HINOJOSA DEL DUQUE: UN TÍTULO DE «CIUDAD» CASI CENTENARIO


© MD Rubio de Medina, 2026.



Estamos en puertas de un evento que debería ser recordado, dentro de un año, en el mes de agosto, Hinojosa del Duque cumplirá un siglo de vida con el título de CIUDAD, honor que le fue otorgado por Alfonso XIII.


El reconocimiento se publicó en la Gaceta de Madrid, el martes 9 de agosto de 1927, en la página 834.


Portada de la Gaceta del 9 de agosto de 1927.
Subrayado parte del Sumario en el que se reseña la concesión.

Bajo el rótulo del MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN, se publicó el Real Decreto Núm. 1.381, con el siguiente contenido:



«Queriendo dar una prueba de Mi

Real aprecio a la villa de Hinojosa

del Duque, provincia de Córdoba, por

el creciente desarrollo de su agricul-

tura, industria y comercio, y su cons-

tante adhesión a la Monarquia,

Vengo a concederle el título de

Ciudad.

Dado en Santander a cinco de

Agosto de mil novecientos veintisiete.


ALFONSO


El Ministro de la Gobernación,

SEVERIANO MARTÍNEZ ANIDO.»





Texto del reconocimiento publicado en la Gaceta.


La apoteosis vendrá en agosto de 2027, momento en el que seremos una «CIUDAD» CENTENARIA.


Sevilla, 28 de julio de 2026.