domingo, 3 de febrero de 2019

El pueblo de Hinojosa del Duque sacó a su Virgen de Guía



© María Dolores Rubio de Medina, 2019

Siempre me ha fascinado la Virgen de Guía por sus especiales características físicas. Es una imagen dorada, muy pequeña y transportable –que casi siempre he visto encapsulada–. Me fascina la austeridad y simplicidad de sus andas, aunque no siempre fue así.


Imagen publicada en La Voz (Córdoba), 20-4-1930. pág. 4.
(Base de datos: Biblioteca Nacional de España).
Espectacular composición de la Virgen de Guía preparada en sus andas, en Villanueva del Duque.

Especialmente, despiertan mi curiosidad sus leyendas; que sepa, es la única Virgen de Los Pedroches sobre la que gira toda una tesis doctoral, la realizada por el hinojoseño Juan Agudo Torrico, y que fue publicada con el título: Las Hermandades de la Virgen de Guía en Los Pedroches (1990).

Portada de la revista eclesiástica de "La Hormiga de Oro", de 7-4-1932.
Fuente: Biblioteca Nacional de España.

Sobre una leyenda real, va la historia de hoy. Esta empezó el domingo 1 de mayo de 1932, Ese día no salió en procesión la Virgen de Guía en Hinojosa del Duque, como venía siendo habitual. Sí salió a la calle el número 84 del periódico Hinojosa, que en su página 2, en la esquina inferior derecha, publicó con letra cursiva –que hacía destacar la noticia porque publicaba en letra redonda–, el siguiente aviso:

El Alcalde a (sic.) denegado la autorización para la tradicional procesión de la Virgen de Guía en el día de hoy.
Sinceramente y sin apasionamientos religiosos creemos que esta determinación constituye uno de los mayores desaciertos.
He aquí tres razones poderosas que abonan nuestro criterio: 1.ª Es absurdo intentar TAPONAR las creencias religiosas con medidas de esta índole. 2.ª Con esta actitud el Ayuntamiento se crea un ambiente de hostilidad, pues no dejará de reconocer la catolicidad de nuestro pueblo. Y 3.º Que no será muy aventurado suponer que si lo intentan, el Gobernador rectificara la desautorización de la Alcaldía y que la Virgen de Guía fuera traída a Hinojosa con el esplendor y el entusiasmo tradicional.

Lo cierto es que, a pesar de las palabras del Hinojosa, el responsable de la prohibición fue el Gobernador Civil de Córdoba, que también tenía encima lo suyo y había prohibido lo suyo. La prohibición, tenía, sin embargo, sus razones, veámoslas:

En primer lugar, el Gobernador pretendía evitar que hubiera desordenes públicos; actúo de forma preventiva, poniendo la tirita sin saber si habría herida. Hinojosa del Duque era parte de una comarca insertada en un período histórico social muy conflictivo. Existía paro masivo, provocado entre otras cosas, por el cierre de las minas (Villanueva del Duque, Belmez, etc.), que estaban en manos de capital internacional muy afectado por el Crack bursátil de 1929, que derivó en los despidos de las minas (se argumentó que no eran rentables). Los mineros despedidos no encontraban salida como mano de obra en otros sectores y se sumaron al paro agrícola, que era muy relevante en Belalcázar, por ejemplo. Por otro lado, por estas fechas el Gobernador Civil de Córdoba trataba de paliar algo del problema y estaba negociando las bases de trabajo para la recolección y la temporada de verano. Cuando se aprobaron las bases, el sindicato UGT declaró que eran un avance (La Nación de Madrid. 13-5-1932, pág. 15); sin embargo, el propio Gobernador, consciente de la realidad social, avisaba a los alcaldes y al pueblo de que se estaba preparando una huelga revolucionaria (El Siglo Futuro, 16-5-1932, pág. 3). 

Hinojosa del Duque, sin embargo, no era una localidad tan radicalizada como Belalcázar o Villanueva del Duque, hasta el punto que Díaz de Moral le da le calificativo de «pacifica» (Vid. Historia de las agitaciones campesinas andaluzas, Alianza editorial, 1969). La razón se encontraba en la estructura económica-social de la población, existía una clase social-agrícola bastante numerosa, basada en «matrimonios de media yunta», en la que cada cónyuge había aportado su parte para formar una yunta entera, con lo que podían subsistir explotando sus pequeñas tierras, que tenían que explotar personalmente, al no poder contratar a terceros para trabajarlas. Las necesidades básicas (comida, trabajo y techo) las tenían más cubiertas que en otros lugares. Por esta razón, y porque la mayoría de los hombres estaban en los campos, no desocupados en la localidad, esperando al capataz de turno que quisiera contrarios, los estallidos sociales y la conflictividad eran mucho menores. 

Y, en segundo lugar, el alcalde de Hinojosa, no hizo sino reiterar la prohibición que había dictado el Gobernador Civil de Córdoba, el cual, había prohibido «cualquier clase de manifestación»; es decir, manifestaciones religiosas y laicas. No hay que olvidar que la Virgen de Guía se traía a Hinojosa el 1 de mayo, el día de la Fiesta del Trabajo, que era muy valorada en una época en que la lucha por las conquistas de los derechos laborales se realizó a costa de la sangre de los propios trabajadores. La prohibición pues, alcanzó, incluso, a las celebraciones relacionadas con la Fiesta del Trabajo. Así en Hinojosa, como en otros lugares, se prohibió la celebración pública de esta fiesta, aunque se autorizó a la Agrupación Socialista para que la realizase en privado, en su propio local (Hinojosa, núm. 85, 8-5-1932, pág. 6), pero al parecer, los afiliados desistieron de celebrarla. 

Hasta aquí las razones socio-históricas, pero mientras la sociedad laboral no se atrevía a celebrar su Fiesta del Trabajo, incluso contando con autorización; el pueblo sí deseaba encontrar una solución para pasear a su Virgen de Guía. La solución fue pasar la procesión a la tarde del lunes, 2 de mayo, día laboral en el que la mayoría de los hombres estarían en el campo o en sus trabajos liberales (es sorprendente la cantidad de profesionales liberales que hubo en la década de los treinta del siglo pasado en nuestro pueblo); de ahí el importante papel que desempeñó la mujer hinojoseña en esta procesión. Si queremos comprobarlo, solo hay que reparar en las cabezas femeninas que sobresalen en la fotografía que publicó en el Blanco y Negro, 8-5-1936, pág. 6 (se puede acceder a la misma acudiendo a la hemeroteca del diario), en cuyo pie de foto aparece escrito lo siguiente: 

En Hinojosa del Duque (Córdoba) se celebra todos los días 1 de mayo la procesión de la Virgen de Guía, este año con motivo de la fiesta del Trabajo, se celebró el día 2, en medio del mayor entusiasmo por parte de aquel vecindario (Foto: Gómez Gil). 

De la prohibición ni palabra, pero se agradece que resaltaran el entusiasmo, pues se entiende: roncas se habrían quedado las personas asistentes dando vivas a la Virgen para que las oyeran bien el Alcalde, la Corporación municipal de turno, y el Gobernador de Córdoba. (Cada uno cree los milagros que le da la gana, y por mi parte estoy convencida que el clamor le llegó al Gobernador, distante a casi 100 kms.)

Y como no hay dos sin tres, el Hinojosa, núm. 85, de 8 de mayo de 1932, pág.1, clavó en un editorial de media página, en portada, lo que pensaba el pueblo; y lo que es más importante, lo pensaba el grupo de maestros y profesionales librerales, cultos y con estudios que, un par de años antes, se habían liado la manta a la cabeza y habían fundado un periódico, sobre la decisión política de prohibir la salida de la procesión el domingo, 1 de mayo.


Semanario "Hinojosa", 8-5-1932.
Medio editorial en portada para "cantarle las cuarenta a los políticos de turno".

El editorial comienza diciendo que la prohibición, a pesar de lo que se había publicado en el número anterior, era consecuencia de la orden del Gobernador Civil a celebrar todo tipo de manifestaciones, y que a la procesión que se desarrolló el lunes por la tarde, «acudió un público numeroso –mujeres en su mayor parte–, que todos coinciden en asegurar que en ese punto superó al celebrado en años anteriores. Por si fuera poco, el director Manuel Antón Garrido, su redactor-jefe, mi admirado Domingo Rex, y el resto de la plantilla, no tuvieron empacho alguno en cantarle las cuarenta al Gobernador y la Corporación local (aclaro que eran firmes defensores de la República –aunque la criticaron cuando lo creyeron oportuno– y de ideología de izquierdas y que Rex, tuvo que abandonar España a consecuencia de la Guerra Civil, no vayan a malpensar). Sin las finezas del lenguaje político de ahora, que elude llamar a las cosas por su nombre, argumentan que del episodio de la procesión, los políticos deberían sacar la siguiente enseñanza:

A saber: que los sentimientos religiosos de un pueblo son dignos de máximo respeto, y que las creencias de un sector no pueden ni deben constituir jamás un problema en un Estado laico. 

Una vez que dejan claro lo que piensan, como nobles caballeros, manifiestan que también sería un error

(…) presentar el socialismo como un enemigo encarnizado de la fe religiosa, siempre que esta al manifestarse no constituya un peligro para la paz pública. En el caso de la Virgen de Guía se ha podido comprobar que los temores a los desordenes no tenían fundamento.

Y como cierre de esta entrada, concluyo con las palabras que rematan la editorial, que, al  día de hoy, no han perdido frescura:

De los pequeños episodios que acaban de desarrollarse en nuestra ciudad …pueden deducirse dos conclusiones: (…) la convicción intima de que en Hinojosa del Duque hay muchos creyentes, y el temor de que la falta de compresión y espíritu liberal pueda llegar a producir daño irremediable de la república.

Clarividentes, esos editorialistas, pues estas palabras, reitero, fueron publicadas el domingo 8 de mayo de 1932.


Sevilla, 3 de febrero 2019.

sábado, 26 de enero de 2019

TESTIMONIO FOTOGRÁFICO DE LA HINOJOSA QUE FUE (IV): EL AYUNTAMIENTO


María Dolores Rubio de Medina, 2019

Hinojosa del Duque es una ciudad afortunada, pues fue elegida entre otras localidades de la provincia de Córdoba para formar parte del famoso Portafolio fotográfico de España, editado por A. Martin, Barcelona, sobre 1911. Por esta razón conservamos excelentes fotografías de dos lugares de la actual Plaza de la Constitución: la Catedral de la Sierra o la ermita de la Virgen del Castillo, que ya fueron presentadas en este blog.



Sin embargo, la apostura de la Catedral y de la ermita de la Virgen del Castillo atraían las miradas de los fotógrafos en los tiempos en los que una fotografía era un producto caro y escaso, quizá por este hecho, no han circulado, apenas, fotografías sobre el edificio del Ayuntamiento que fue destruido durante la Guerra Civil. 

Solo cuando en el Ayuntamiento se han celebrado actos relevantes (según en los cánones político-culturales de la época), han aparecido fotógrafos inmortalizando el momento, entre ellos Gómez Gil, del que acabo de descubrir dos excelentes fotografías que muestran como fue el Ayuntamiento de Hinojosa del Duque en 1923 y 1926; y que fueron publicadas en la revista La Unión Ilustrada, a la que he tenido acceso a través de la base de datos digital de la BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA, a la que agradezco su labor de recopilar las pruebas escritas o gráficas de nuestro pasado y por ponerlas a disposición de todos los curiosos, en su intento de facilitar el acceso a la cultura. 

Gómez Gil es autor de las fotografías publicadas en la revista:

  • De la recepción que se le organizó a uno de los cautivos de Axdir, el hinojoseño Antonio Granados Fernández en 1923 y que fue publicada por la revista La Unión Ilustrada, el 8-4-1923, en su pág. 24.
Página completa de la Revista. Se ha suprimido la fotografía
de la esquina superior izquierda.

Esta imagen permite apreciar con bastante detalle parte del edificio del Ayuntamiento hasta el punto de la unión con la casa siguiente, a que se llamó «Pósito o Casa Panera», que es el edificio que podemos apreciar a la izquierda, al lado del hueco del Ayuntamiento en este imagen tomada, probablemente, tras la Guerra Civil, de autor y poseedor desconocido por lo que, a mi pesar, no puedo citarlos.

En el hueco de la derecha se encontraba situado el Ayuntamiento, a su
izquierda el Cañón o Pósito. Autor desconocido.

Detalle del balcón del Ayuntamiento, se puede apreciar un escudo de piedra
sobre el ex-prisionero Antonio Granados Fernández.
"La Unión Ilustrada", 8-4-1923.

Detalle de los asistentes al acto de recibimiento del ex-prisionero Antonio Granados Fernández.
Se aprecian con detalle los arcos de la puerta de entrada del Ayuntamiento.
"La Unión Ilustrada", 8-4-1923

  • Del descubrimiento de una lápida en memoria de los soldados hinojoseños caídos por la patria, y que fue publicada, dos años después, en la misma revista: La Unión Ilustrada, el 5-11-1926, en su pág. 21. 
Reproducción de la hoja de la revista, en la fotografía central, el acto celebrado en Hinojosa.

La calidad del escaneo de la imagen es muy defectuosa, con lo que no da resultado ampliar los detalles, pero nos permite ver buena parte del edifico del Ayuntamiento de frente, con su espectacular balcón, en el que puede apreciarse que se encuentran asomadas cerca de 30 personas.

Ampliación de la fotografía anterior. En la esquina superior derecha del edificio se aprecia la
lápida recién descubierta, y la tela que la cubría en un extremo.



Sevilla, 26-1-2019

domingo, 16 de diciembre de 2018

Romance de las viejas rencillas



           (c) María Dolores Rubio de Medina, 2018.


En una casa de lenocinio,
a unos metros de las escuelas
se ha cometido un infortunio,
en horas de infantes dormidos.

Quisieron amañarlo como suicidio,
pero huyó del lupanar, persona principal,
autora del desgraciado homicidio,
y detrás, mujeres de mala nota.

Han tocado a rebato las campanas
para avisar del devenir de las rencillas,
entre el que, en los plenos, levanta el acta
y un estricto padre de familia.

En duelo, una bala atravesó la faz
del tercer teniente de alcalde, 
cuando un encelado quebró la paz
entre juegos de naipes.

Ha levantado la cabeza el doctor,
para decirla a madama Eugenia
que es noche de fiero dolor,
porque yace finado su amante casado.

Busca la Guardia Civil, aparejada,
voceando por las calles de Hinojosa,
a quién dejó huérfana una camada
de cuatro hijos y plantó viuda.

Al Secretario homicida halláronlo,
escondido en la fábrica de harinas,
sin fútil resistencia, apresánrolo
y a la cárcel condujéronlo.

Eugenia Carrillo, ante el juez,
ha comparecido, digna y enlutada,
para contar que no fueron de naipes,
ni de mujeres; que otras, fueron las rencillas.

No es sabido si la dueña del lunapar,
enlutada como dolorida viuda,
bajo las almohadas, pistolas a la par,
atesoraba en el cofre de las alhajas.

Y el Secretario, abatido y calavera,
confesó que en legítima defensa,
la bala del arma había disparado,
antes que el difunto pudiera.

Y aunque guardaban rencores atravesados,
eran hombres de otros pastos,
que de gastos presupuestados,
y no de mujeres, habían parlamentado.






Nota aclaratoria:

El lunes, 7 de noviembre de 1932, el Secretario del Ayuntamiento de Hinojosa del Duque, Cipriano Crespo Calvo, mató de un tiro a Blas Tabas Caballero, tercer Teniente de Alcalde en una casa de lenocinio de la localidad. Se dice que fue una discusión sobre mujeres, pero lo cierto es que, hasta donde he podido averiguar, ambos contendientes habían mantenido discusiones legendarias por asuntos de impuestos y gastos presupuestarios en los plenos del Ayuntamiento. El Secretario fue absuelto del crimen, pues se entendió que había actuado en legítima defensa.




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sábado, 8 de diciembre de 2018

Los Calvarios del Valle de los Pedroches (II)



Agradecemos, de corazón, a don Antonio Gil, y a todos los amigos, conocidos y paisanos que han acogido nuestra loca idea con tanto cariño y entusiasmo, esa de rescatar unos túmulos del olvido.


Opinión publicada en el "Córdoba", el 1/12/2018.


domingo, 25 de noviembre de 2018

Los Calvarios del Valle de los Pedroches (I)



Los Calvarios del Valle de los Pedroches, 
Pablo M. Rubio Ramos, 
Editorial La Brujita, 
Sevilla, 2018. 44 págs. 
Primera edición numerada de 50 ejemplares. 

El folleto es, más que nada, una especie de álbum de fotografías  sobre unas raras construcciones rurales muy peculiares; a las que antecede una breve introducción, que, en palabras de Pablo M. Rubio –me perdonarán que utilice el nombre que aparece en su placa de abogado, nunca sé cómo citar a quien fue mi padre, fuera de la familia; en Hinojosa del Duque lo conocían como don Manuel; en Sevilla, como Pablo–, son unos túmulos cuadrados de dos metros de altura, construidos con paredes de piedra de granito, de unos tres metros de lado, en cuyo interior, relleno de tierra a modo de macetón, está plantado un añoso olivo…

Los Calvarios son unas construcciones que legaron nuestros antepasados; unos enormes y extraños macetones que no tienen similitud con ninguna otra manifestación cultural, pues a la fecha, desconocemos si existen en otras localidades fuera de Los Pedroches; aunque creo recordar que podría existir algún Calvario similar en Cabeza del Buey. En todo caso, su significado, al día de hoy, se ha perdido.

"Los Calvarios del Valle de los Pedroches", un cuidado producto propio de coleccionista local.

Sobre esta extraña construcción, Pablo M. Rubio escribió en agosto de 1995 un pequeño artículo (páginas 5-9 del folleto) en el que expuso sus opiniones sobre su posible origen, su fecha de construcción, sus ritualidades y su situación –salvo alguna excepción– al borde de los caminos que conducen a ciudades importantes. En las que fueron sus carpetas de diapositivas se encontraban fotografías de algunos de esos Calvarios, concretamente entre otros, localizamos los de Fuente La Lancha, Villanueva del Duque, Alcaracejos, El Guijo, El Viso,Villaralto e Hinojosa del Duque.

Reproducciones de los Calvarios, a la izquierda los del Guijo y el Viso (fotografías antiguas); a la derecha mapa y detalle de las Cruces del Calvario de Villanueva del Duque, de una riqueza insólita frente a la austeridad del resto.

Manuel Rubio de Medina siempre había tenido la idea de rescatar las diapositivas, con sus cielos tremendamente azules, en los que casi se diluye el verde oscuro de las hojas de los olivos, junto con el texto, por su valor histórico-social y cultural para hacer un pequeño libro. Empezamos, pues, con la tarea de revisar las carpetas de diapositivas buscando las que necesitábamos, para poder escanearlas y transformarlas en archivos digitales; por esta razón, en las fotografías de la primera parte, por tratarse de imágenes tomadas entre los años 1972 a 1985, el paso del tiempo ha quedado reflejado en su nitidez y profundidad de campo. No obstante, es un testimonio extraordinario, pues nos permite ver como fueron nuestros Calvarios hace más de 40 años.
Mapa con la ruta seguida para elaborar el folleto: 1. Fuente La Lancha; 2. Villanueva del Duque;
3. Alcaracejos; 4. El Guijo; 5. El Viso; 6. Villaralto; 7. Hinojosa del Duque; y 8. Belalcázar.

La segunda parte del folleto (págs. 19 a 40) reproduce los Calvarios al día de hoy, son imágenes que fueron tomadas  aprovechando los puentes laborales de los meses de octubre y noviembre de 2018. Sin embargo, ante la dificultad que habíamos tenido para localizar los lugares dónde se encontraban los Calvarios de algunos pueblos, optamos por acompañar las imágenes con las coordenadas de localización de los túmulos, obtenidas con un móvil; y aprovechamos para recuperar para nuestra ruta un Calvario reconstruido, el de Belalcázar.

El tiempo transcurrido entre las fotografías de la primera parte del folleto y las tomadas en los dos últimos meses, nos permite calibrar cómo las distintas Corporaciones locales o Hermandades han cuidado parte del patrimonio de su pasado.

Tal como señalamos en el folleto, con este proyecto, que desafortunadamente tiene un alcance muy limitado, pues no hemos querido perder el tiempo buscando financiación para hacerlo más extenso, solo hemos pretendido que cuando «se haga referencia a los Calvarios en una conversación cotidiana, los interlocutores no muestren su asombro, por desconocer algo que, en la mayor parte de Los Pedroches, sigue formando parte de nuestro patrimonio ecológico, histórico, cultural y religioso», puesto que, «no lo dudamos, volverán a dar que hablar». 

Esperemos que este pequeño esfuerzo sirva para abrir una nueva ruta turística, la de los Calvarios y que impulse un nuevo empuje cultural para Los Pedroches. En definitiva, pretendemos que los túmulos entren a formar parte –los que no lo son– de los planes urbanísticos y culturales futuros de los Ayuntamientos y de las Hermandades; aunque, en algunos casos, como el de Hinojosa del Duque, cuyo olivo se quemó hace un montón de años, no podamos recuperar, ni siquiera con este esfuerzo, el maravilloso dicho que hace, también un porrón de años, ha dejado de escucharse por sus calles:

«Eres más viejo que el olivo de San Gregorio».

En la imagen de abajo, el Calvario hinojoseño con su desgraciado olivo,
que, poco menos, ha debido de padecer las siete plagas a lo largo de los años.


Sevilla, 25 de noviembre de 2018.
María Dolores Rubio de Medina

domingo, 18 de noviembre de 2018

Fray Diego Cisneros (1737-1812), un famoso bibliotecario desconocido por los hinojoseños


(C) María Dolores Rubio de Medina, 2018,

Entre las páginas de un programa de Feria de San Agustín de 1973 de Hinojosa del Duque, que perteneció a mi padre, encontré una transparente hoja de «papel cebolla» —papel en el que mi padre tecleaba los asuntos de su despacho de abogado—, que motivó mi curiosidad al reproducir una partida de nacimiento. 

El documento, que reproduzco literalmente, dice lo siguiente:

«En el Libro 17 de la sección de bautismos de la Parroquia de San Juan de Hinojosa del Duque aparece una partida bautismal del tenor siguiente: 

AL MARGEN: ‘‘Diego hijo de D. José Gasco de Cisneros y Dña. Catalina Becerra su mujer. Padrinos. Lorenzo Morillo Astorga y Maria Morillo Asorga su hija. Nacio el 25.’’

EN LA PÁGINA: ‘’En la Parroquial de esta villa de Hinojosa en veinte y siete días del mes de Noviembre de mil setecientos y treinta y siete años, Yo D. Juan Caballero Cañas de Oro Cura de esta Parroquial bapticé a un niño a quien puse por nombre Diego hijo de D. José Gasco de Cisneros y Dña. Catalina Becerra su mujer nació a vente y cinco días de dho. mes fueron sus padrinos Lorenzo Morillo Astorga y Maria Morillo Astorga, su hija, a los que avisé el parentesco espiritual que contrajeron con el baptizado y sus padres y las demás obligaciones, siendo testigos D. Antonio Morillo Astorga Cura de esta Parroquial y Bartolomé Ropero y los firmé.
Juan Caballero Cañas de Oro.- Rubricado’’».

De inmediato me entró la curiosidad por averiguar quién había sido ese ilustre antepasado hinojoseño; que no dudaba que hubiera llegado a ser muy reconocido y apreciado por sus contemporáneos, pues de no ser así, mi padre no hubiera guardado el documento. 

La primera dificultad para localizar al tal Diego, nacido el 25/11/1737, fue su nombre; aparentemente, utilizando los criterios actuales, tendría que haberse llamado Diego Gasco Becerra; no tardé en saber, después de diversos intentos de búsqueda con los apellidos, a través del PARES, que el personaje que buscaba era «Fray Diego de Cisneros», un religioso que gestionó los papeles necesarios para pasar a Indias, y cuyo expediente de embarque se conserva en el Archivo de Indias de Sevilla. 

Pronto supe, que a diferencia de otros personajes hinojoseños, sobre este si existe una biografía significativa, por ello me limito a realizar un breve resumen de su vida para ponerlo «en órbita colodra». 

El padre Cisneros ha sido sobradamente estudiado por el Prf. Dr. D. F. Javier Campos y Fernández de Sevilla, a quien tuve la osadía de escribir para preguntarle si conocía algún grabado o retrato de nuestro Fray Cisneros con la pretensión de poder ilustrar esta entrada. Por otro lado, sus andanzas, también aparecen ampliamente reseñadas en Internet por diversos autores, por lo que me limitaré a hacer un resumen básico de su vida, a través de diversas notas que he  recopilado de diversas fuentes:

  • Nació en Hinojosa del Duque, el 25/11/1737.
  • Tomó el hábito de los Jerónimos en el Real Monasterio de El Escorial el 27/10/1752.
  • Al parecer fue confesor de María Luisa de Parma, después reina de España al contraer matrimonio con Carlos IV.
  • En El Escorial desempeñó el cargo de bibliotecario hasta 1771. (¡Qué maravilla que un paisano nuestro se ocupase de catalogar, solicitar y recopilar libros para esa octava maravilla que es la Biblioteca de El Escorial! He tenido la fortuna de visitarla varias veces, al ser asidua a los cursos de verano de la UCM en El Escorial).
  • Se le consideró, en su tiempo, un experto en Patrística griega, pues mantuvo correspondencia con D. Juan de Iriarte.
  • El 16/8/1771, a consecuencia del fallecimiento de Fray Antonio Medel, sacerdote Profeso del Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, fue elegido para desempeñar «la Administración, que exercia en Lima de varias encomiendas que gozan en esta Ciudad con destino a sufragios, y obras pías que fundó el Sr. D. Phelipe Quarto, y Nuevo Rezado, que se vende en el Reino del Perú», por lo que se concede por el Rey licencia para pasar a dicha capital. (Fuente: Archivo de Indias, documento: Contratación, 5517, N. 1, R.3). En resumen del Dr. Campos, se encargó de administrar «la venta de los libros litúrgicos y las rentas que el Monasterio del Escorial tenía en Perú concedidas por Felipe II (1573) y Felipe IV (1664)».
  • A principios de 1772 viajó a Sevilla y Cádiz para gestionar su pasaje para partir al Perú, y se le autorizó a «llevarse en su compañía un criado, en fuerza de aquel propongo Josepf Domingo Alvarez, natural de la ciudad de Sevilla de veinte y cuatro de edad, C. R. tigueño, pelo negro, cerrado de Barbas, y frente ¿expandida?». La autorización de embarque fue firmada en Cádiz sobre 11/1/1772; fraile y criado embarcaron en el Navío Aquilés.
  • En su nuevo destino, Perú, además de ejercer las funciones encomendadas, contribuyó a la renovación de los estudios académicos que se realizaban en el Convictorio de San Carlos (Perú).
  • Creó y organizó una biblioteca personal que, posteriormente donó, y que pasaría a ser la Biblioteca de la Universidad Mayor de San Marcos; siendo también base de la Biblioteca Nacional del Perú.
  • De 1790-1795 perteneció a la Sociedad de Amantes del País, que editó el  periódico «Mercurio Peruano», a consecuencia de su relación con los ilustrados de este periódico, tuvo problemas con la Inquisición. Este periódico es de fácil acceso en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Falleció a los 75 años, Lima, en 1812. 
Primer número del "Mercurio Peruano".


Para quién quiera ampliar conocimientos sobre Fray Diego Cisneros, opto por señalar los artículos escritos por el Dr. D. F. Javier Campos y Fernández de Sevilla, del Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” San Lorenzo del Escorial, que son fácilmente localizarles en internet, y de cuya disposición y amabilidad para consultar cualquier tema referido a esta figura doy fe. El Dr. Campos me informó de que, a la fecha, no tiene conocimiento de que se conserve un grabado o retrato de Fray Cisneros, ni en España ni en Perú.

  • (2009). «Del Escorial a Lima: Fry Diego Cisneros. Bibliotecario e Ilustrado», publicado en «Boletín de la Real Academia de la Historia», CCVI/II (2009) 177-229).
  • (2009): «El monje jerónimo español fray Diego Cisneros, el Santo Oficio de Lima y el Inquisidor General», publicado en el «Anuario Jurídico y Económico Escurialense», XLII (2009) 511-530 / ISSN: 1133-3677 
  • (2014): «El padre jerónimo Diego Cisneros, los libros prohibidos y el Mercurio Peruano», publicado en el» Anuario Jurídico y Económico Escurialense», XLVII (2014) 629-654 / ISSN: 1133-3677. 

Por último, en unos días, el 25 de noviembre, se cumplirán 281 años desde nacimiento de Padre Cisneros; esperemos que estas notas sirvan para que haya ocasión, alguna vez, para celebrar en Hinojosa algún acto relacionado con su figura.


Firma de Fray Diego Cisneros en 1772,
de los documentos del permiso para pasar a la ciudad de Lima (Perú).





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