sábado, 11 de marzo de 2017

PRESENTACIÓN DEL LIBRO COLECTIVO DE RELATOS "EGOS VARIABLES"



El día 10 de marzo de 2017, en el incomparable marco del Paraninfo de la Universidad de Sevilla, a las 19,30 horas, presentamos el libro de relatos colectivo 
Egos variables

Se trata de un libro que agrupa 12 relatos editado por «Padilla Libros Editores y Libreros», elaborados en el marco de las clases impartidas por el Prf. José Carlos Carmona —magnífico maestro de ceremonias del acto— donde las creaciones escritas en la intimidad y pulidas a través de la lectura pública en el aula, han pasado a ser tener el volumen necesario para ocupar un lugar en las bibliotecas.

Los relatos que contiene «Egos variables» responde al talento de: FCO. JAVIER DOMÍNGUEZ LAGUNA, JOSÉ M.ª FERNÁNDEZ VAZQUEZ, MARÍA GÓMEZ ESPINOSA, PAZ HIDALGO, JOSÉ ANTONIO MARTÍN, ANA MONTERO, SANTIAGO MORENO, MARGARITA RAMÍREZ, ALEJANDRO RODRÍGUEZ BARAHONA, MARÍA DOLORES RUBIO DE MEDINA, TERESA DEL VISO y JOSÉ CARLOS CARMONA.


El prof. José Carlos Carmona, antes de dar la palabra a cada uno de los coautores para que hablaran sobre su experiencia como escritores y su participación del libro —que intercaló con la lectura de relatos y la explicación de la dinámica de los distintos cursos de escritura impartidos desde la Universidad de Sevilla— dio lectura al «Prólogo» del libro de relatos, explicando el concepto de «‘egografía’, y que consiste en usar la propia biografía como base de la escritura», para concluir con una acertada frase: «Quizás todo lo que lean en estas páginas ha ocurrido, aunque nada sea verdad».
Quiero agradecer la presencia de todos aquellos que estuvieron en el acto para, en el transcurso de dos largas horas, arroparnos con su presencia; y reconocer el mérito de los amigos que me llevaron en vuelo con sus aplausos y su entusiasmo (Sole, Rosa, Leo, Concha y Pedro), especialmente de aquellos que estuvieron con nosotros en espíritu ante la imposibilidad real de personarse en el acto, como mi amiga Ana Montero, autora de «La mejor amiga», que desde la sede de la Universidad de Saint Luis University en la que imparte docencia, ha esperado que le mandara noticias de este espléndido día.
Ante el interés de varios de mis amigos —que no pudieron asistir por la distancia u otros quehaceres más urgentes— sobre el contenido de mi discurso, que llevaba preparado en un par de folios y que improvisé con una lectura más fluida, lo transcribo: 

Buenas tardes:

En el marco de la presentación de nuestro libro colectivo de cuentos, titulado Egos variables, agradezco a la Universidad de Sevilla la puesta a disposición de este espectacular Paraninfo para  sacar a pasear nuestro ego en este escenario que ha sido testigo de las grandes palabras, científicas o artísticas, pronunciadas por gente extraordinaria, a la que a mí, personalmente, me faltaría vidas para  quedarme una docena de escalones por debajo de ellas.

Hoy, me encuentro aquí como autora de uno de los cuentos del libro: "La carretera".

Estimo que por el hecho de haberlo escrito, he dicho todo lo que tenía que decir, hablar públicamente de su contenido conlleva que mi fluidez verbal no esté a la altura de la escrita; donde, como cualquier otro escritor, lo único que dejo sobre las páginas es mi  mirada. Salir malparada de este reto oral conllevar el riesgo de malgastar el interés que los lectores pudieran tener en mi relato.

Por esta razón, me resulta difícil describir alguno de los elementos que Julio Cortázar consideraba imprescindible en el cuento: la creación de una atmósfera peculiar y establecer las constantes que estructuran el relato, intercalando diversos puntos de vista. Estos elementos no están para contarlos, sino para leerlos. Las atmósferas, que tanto yo, como mis compañeros describimos en "Egos variables" no están, pienso, para que las contemos desde un escenario, sino para que las atrapemos con su lectura.

En todo caso, como el papel del escritor es arriesgado y está en constante evolución, y hoy un elemento esencial es SABER VENDERSE, acepto parte del reto de explicar lo que he hecho en "La carretera". Para escribirlo primero he tenido que aprender ciertas reglas sobre la escritura para luego olvidarlas lo más aprisa posible, puesto que este cuento, en concreto, está basado en una técnica desesperada. 

La que utilizo cuando la imaginación no me da más de sí. Su "tema", otro de los elementos que Cortázar insiste que es significativo es los cuentos, está construido al azar. Abrí el Covarrubias al azar y  tome palabras de aquí y allá, que uní a traves de hechos reales. De anécdotas sobre cosas que sucedieron hace largos años en mi pueblo y alrededores, historias que existieron de verdad junto a otras que ya no sé si existieron o salieron de mi imaginación, porque ya tiene la frágil perdurabilidad, al haber sido editadas en un libro.

"Egos variables" es mi penúltimo libro; siempre hay un penúltimo, porque siempre deseo poner un libro más —que no un cuento, una novela o un ensayo— en la biblioteca que mi padre construía encargando baldas al carpintero y soportes para las sostenerlas al herrero. Empiezas poniendo un libro con tu nombre y acabas llenando tres baldas.

Hablar de libros me recuerda las palabras que descubrí en uno de los que recientemente he leído, las que utiliza Eloy Tizón en su "Velocidad de los Jardines". Eloy ha tenido el inexplicable mérito de haber reeditado en nuestro país, uno de los libros de cuentos más bellos que publicó hace 25 años. Eloy, 25 años después, se ha sincerado con nosotros sobre su vocación de escritor y describe acertadamente el sentir de un escritor: "No has podido vivir de tu escritura ni un solo mes, a pesar de lo cual te consideras agraciado. Has conocido ráfagas de felicidad e inviernos de angustia, el lote completo: das por bueno todo lo vivido. Salvo algunas canalladas (…).

Piensa esto: ¿vivir es una suma o es una resta?"

Al hilo de esa reflexión, que vivo, me pregunto: Leer "Egos variables" ¿es una suma o una resta? 

Esa es la pregunta que les corresponde responder a ustedes como lectores.

Gracias a todos por su atención.









Finalmente, espero volver a escribir en este blog las palabras que pronunciaré en la próxima presentación de mi nuevo penúltimo libro, ignoro cuándo y dónde las pronunciaré, solo aspiro a que la vida me alcance para ello y a que el destino me sea propicio para ofrecerme un escenario tan espectacular como el bello Paraninfo de la Universidad de Sevilla.
Sevilla, 11 de marzo de 2017


PD: Las autoras de las fotografías de esta entrada, que se han mezclado en mi móvil, son: Rosa Moreno, Leo Rodríguez y Concha Idígoras.

sábado, 4 de marzo de 2017

«HINOJOSA ROMANA» por DON AMADEO ROMERO TAULER


Sevilla, 4 de marzo de 2017

Reproduzco en este blog un artículo escrito por D. Amadeo Romero Tauler sobre el pasado romano de Hinojosa del Duque (Córdoba), el cual tiene una curiosa historia. Su origen se encuentra en las correrías exploratorias que realizaron, en tiempos muy lejanos, D. Amadeo y D. Pablo Manuel Rubio Ramos, profesor y discípulo —más tarde, ambos profesores del Colegio de los Padres Carmelitas en Hinojosa— por los alrededores de Hinojosa. 
El Convento de los Padres Carmelitas tenía un Colegio, hoy desgraciadamente desparecido, en el que impartían clase tanto a internos como a externos, aspirantes al sacerdocio o no. Por este enclave educativo desfiló una incansable plantilla de frailes que formaban a los alumnos en distintas disciplinas y que tenían una vinculación extraordinaria con Latinoamérica, por lo que recibir formación en el citado Colegio —masculino, desgraciadamente— suponía adquirir  unos conocimientos humanísticos muy abiertos.
Los frailes que impartían las distintas asignaturas, ya sea por su vinculación con la Orden, ya sea por inquietudes personales, rotaban continuamente por el Convento de Hinojosa y otros lugares, de ahí que los recibimientos y las despedidas fueran constantes entre los que permanecían en el pueblo y los que se iban. En una ocasión, para la despedida de Fr. Gregorio Barbancho, o.c. la Congregación religiosa decidió regalarle un libro con textos de los distintos compañeros para que se lo llevase a su nuevo destino como recuerdo. En ese libro del que se imprimió un solo ejemplar —que yo sepa— y que llevaba (y lleva pues mantengo la esperanza que esté en alguna biblioteca) el título de Libro Homenaje a Fr. Gregorio Barbancho, o.c., Hinojosa 9 de mayo de 1953, D. Amadeo Romero Táuler escribió un artículo titulado: «Aportaciones al estudio de la Hinojosa Romana», que en aquella época en la que no existían fotocopias ni medios de reproducción como ahora, fue copiado a mano en unas cuartillas por mi padre, el 23 de junio de 1953, gracias a lo cual no se ha perdido una de las pocas investigaciones de nuestra historia local. 

Cuartilla manuscrita con el inicio del artículo de don Amadeo,
letra de Pablo Manuel Rubio Ramos



El manuscrito tiene mas de 60 años; curiosamente, unos 30 años después de que fuere escrito, al introducir unos tubos para canalización de aguas en la carretera que viene de Belalcázar, a la entrada de Hinojosa, los obreros, al sacar tierra a gran profundidad con una excavadora, hallaron notables restos de tumbas de esa Hinojosa Romana. De ese momento proceden estas vasijas, las cuales tienen hasta marcas personalizadas en el culo, como se muestra en las fotografías procedentes de mi archivo personal. 



En la actualidad, los citados objetos del ajuar funerario localizado se encuentran expuestos en el Museo Etnológico de Hinojosa del Duque por depósito realizado por mi padre, Pablo M. Rubio Ramos.
Transcribo literalmente el texto del artículo de don Amadeo procedente del libro dedicado al Padre Gregorio para disfrute de todos —especialmente de sus alumnos— a los que ha dejado un inolvidable recuerdo, por sus conocimientos y su amena conversación.
* * *
Aportación al estudio de la Hinojosa Romana
por Amadeo Romero Tauler, profesor
Cuando en el año 208, antes de Cristo, lucha Escipión el Africano con Asdrúbal Barca y lo vence en Fécula (Bailén?) y, después de vencido este marcha a Italia a reunirse con su hermano Anibal, los acontecimientos se precipitan en Andalucía. Escisión, ayudado por el príncipe turdetano Culeas vende en Hipa (Alcalá del Río) a la derecha del Guadalquivir y otro príncipe turdetano, Attenes, se pasa al partido de Roma t muchas ciudades y fortalezas se rindieron. Antes de que Escipión marchase a Roma, porque la tarea de acabar con los cartagineses no era difícil, ya Hinojosa debía de haber caído en poder del vencedor, porque hemos de suponer que desde el primer momento convertirían los romanos este territorio en un bastión contra los asaltos de los feroces lusitanos que, sabemos desde antiguo saqueaban la rica regiónn del Betis. No hay duda de que esta era una región de tránsito, porque aparecen fortificaciones del tipo de los «castros» tan abundantes en el noroeste de la Península, y por el hecho de haberse encontrado aquí un escarabajo egipcio que sólo pudo ser importado por los fenicios; lógicamente, si era camino comercial y punto de contacto de diversas culturas, hubo de ser ocupado inmediatamente para evitar las terribles incursiones de los habitantes de Occidente.
Plinio nos informa de que la región entre el Guadalquivir y el Guadiana se llama Betunia y se dividía en Céltica, la que linda con la Luisitania y pertenecía al Convento Jurídico de Hispalis y Zúrdula, la que limitaba con la Luisitania y Cartaginense y pertenecía al Convento Jurídico de Córdoba; pero si es fácil localizar una región tan extensa, cuando se trata de determinar claramente sus límites y localizar las ciudades, el asunto se hace extremadamente difícil y sin ánimo de polemizar con el P. Juan Ruíz, cuyo esfuerzo por estudiar la Historia de su pueblo admiramos, no nos convence con sus razonamientos al concluir que esta ciudad se llamaba Solia. Baste decir que García Bellido, el actual catedrático de Arqueología Clásica de la Universidad de Madrid dice que la Beturia Céltica ocupaba tambiénn la región próxima al Estrecho y la ciudad de Arunda, que el citado Padre identifica siguiendo a Historiadores antiguos con Aracena, Garcíaa Bellido dice que es Ronda y respecto a esta región y con muchas dudas sólo se atreve a localizar: Mellaria, Fuente Ovejuna; Misobriga,: Capilla y Lisafone: Almacén, estas dos últimas localizadas por el P. Ruiz como El Guijo y Bienvenida.
Pero si es dudoso el nombre de la Hinojosa Romana, no lo es su existencia desde tiempos anteriores a Roma. Innumerables hallazgos de hachas de piedra pulimentada, hasta dentro del propio casco urbano, y de sepulturas cubiertas de placas de pizarra, que por su estructura deben pertenecer, lo más tarde a la Edad del Hierro  el mismo trazado de las calles del núcleo primitivo, nos llevan a la conclusión que ya en los tiempos neolíticos debía de existir un núcleo de población de cierta importancia. Y si todavía quedaba alguna incertidumbre acerca de la Hinojosa Romana, quedaron disipadas el año pasado cuando en compañía de nuestro discípulo Pablo Rubio Ramos, tuvimos la la fortuna de descubrir la Necrópolis romana de la ciudad, a unos doscientos metros de distancia de las últimas casas, a ambos lados de la carretera de Belalcázar. Su enorme extensión: hasta el camino del cementerio actual por un lado y el camino de Santo Domingo por el otros y uno cien metros de largo indican claramente que no pudo pertenecer más que a una población de bastante importancia.
No hemos podido sacar mucho fruto del hallazgo; porque, ingenuamente, comunicamos la noticia en el Córdoba, intervinieron los organismos oficiales, que ni investigan ni dejan investigar, y esto nos ha impedido descubrir siquiera una tumba cualquiera, por lo que tenemos que reducirnos casi a una simple inspección ocular. No obstante, hemos comprobado que se trata en su mayor parte de sepulturas abiertas en la tosca del granito y cubiertas de tejas y ladrillos romanos que pertenecían a diferentes fábricas, ya que difieren en cuanto a grosor, sistema de enlace y forma de los bordes laterales. Conocemos la marca de una de las fábricas. Cuatro circunferencias interiores unas a otras y tangentes todas en un punto del borde de la teja.
También se encuentran trozos de objetos de alfarería basta, lo que indica la existencia de talleres locales y la marca de fábrica, semejante a la huella que dejarían la fibras de una tabla de madera alrededor de un nudo. Abundan los trozos de ánfora de barro blanco, prueba evidente de la existencia de un activo comercio con la región de la campiña de Córdoba. Al lado de estos humildes productos de la artesanía local hallamos trozos innumerables de hermosa vajilla de mesa de fino barro barnizado de rojo brillante, lo que se llama “barrosaguntino” muy celebrado por Plinio y Marcial.
Aunque este fuese el más importante núcleo de población, no era único como en la actualidad, ya que en su término existían multitud de viso o aldeas, pues la población en la antigüedad estaba mucho más regularmente repartida sobre el territorio que en la época presente, pues no se había realizado la desastrosa acumulación de latifundios que trajo consigo la Reconquista.
Entre los vicos más interesantes que hemos podido localizar citaremos dos que se encuentran al lado de la vía romana que se dirigía a Monterrubio y que debía de seguir el trazado del camino actual, o sea, parte de lo que hoy es la Plaza del Pilarete, no del Callejón de Hinguita, como dice el P. Ruiz. Cruza la Carretera del Marmol a uno de cuyos bordes se ve el enorme corte del terreno ocasionado por los carros y al llegar al cercado de Bernabé se aparta definitivamente de la carretera; o sea, es el camino que sigue la romería de San Benito. Esta vía enlazaría con la que desde Mérida por Metellarium, Misóbriga y Lisafone se dirigía al oriente y centro de España. El primero de los susodichos vivos se encuentra en el Cerro del Molinillo (Viña de Teodoro González), en uno de los lugares más bellos de los alrededores, sobre una pequeña meseta al lado del Arroyo de las Viñas. La población ocupara una extensión de cien metros de diámetro y todo el lugar esta completamente cubierto de restos de material de construcción y objetos de alfarería de los tipos anteriormente descritos y con las mismas marcas de fábrica. Abundan extraordinariamente, los procedentes de importación.
Unos kilómetros más, en la Gutierra, existió otro numéricamente más importante. Aquí, a los mismos materiales de construcción se suman la existencia de un sepulcro construido de hormigón, y restos de la presa de un molino de la misma construcción. En el primero se han encontrado ladrillos circulares, procedentes de fustes de columnas, resto de una fundición de hierro y una cabeza de caballo hueca, fundida en plomo, y tanto en uno como en otro, son abundantes los hallazgos de monedas. por desgracia, las colecciones que poseían los propietarios de las fruncías desaparecieron durante la guerra, de otra forma nos hubieran permitido fijar la época de su mayor esplendor, aunque esta debido durar hasta mucho después, porque son muy abundantes los hallazgos de monedas árabes.
Otro de los núcleos de población ocupaba el lugar de los Huertos Familiares*. Allí, junto al material anteriormente descrito (hemos encontrado enormes ladrillos de más de diez kilos de peso), se ven las piedras de un molino romano y la planta y muros de un pequeño edificio de hormigón, que todavía conserva el enlucido compuesto de una concreción de cal, arena y tejas machadas.
Aunque ya en el término de Belalcazar, en Gogollalta, en la finca de Dª Rosa Montero, también existen pequeñas agrupaciones de edificios, que aunque son poblados ibéricos, quizás, pertenecientes a la cultura de los «castros» —que se dedicarían a la ganadería, aunque la simultanearon con algo de agricultura—, seguían existiendo en la época romana, pues queda junto al material prerromano, también romano, así como trozos de vajilla y una necrópolis al lado del Arroyo de la Dehesa o de S. Bartolomé, que presenta sepulturas cubiertas de teja romana.
Muy cerca de allí, en el llamado Maquielo de los Herradores, en el camino a Belalcázar existió un núcleo de bastante más importancia, a juzgar por el material existente, y allí está el monumento más importante que hemos logrado localizar hasta ahora. Se trata de la base, hoy casi reducida de una plancha de hormigón, en parte, destrozada por los buscadores de tesoros, de un edificio, que está sobre una cueva natural y adosado a unos riscos. Sería un templo. Aún se ven en las heredades que lo rodean los trozos cilíndricos de granito que formaron los fustes de las columnas.
También se han encontrado algunas minas en los mismos alrededores de esta población, en el Camino de Córdoba y muchas más quedarán por descubrir, lo que no sería difícil con un estudio más minucioso del término, que nos completarían el conocimiento acerca de la distribución de la población en esta época y del grado de esplendor a que llegó aquella cultura en los primeros siglos del Imperio.
A pesar del insuficiente conocimiento que estos hallazgos nos permiten, podemos sacar algunas consecuencias. No sólo existía la población, sino que era el más importante núcleo de todo el término, aunque su radio debía ser mucho más pequeño que el actual. El centro sería, como ahora, la plaza, pues a ella van a confluir todas las vías importantes de la población su límite no llegaría más allá de la Plaza de los Caños Verdes o hasta el final de la Corredera por un lado y la Plaza del Pilarete, por otro, un descampado. En el otro sentido apenas llegaría de San Isidro a la Caridad. Las calles que quedan fuera de ese núcleo por su trazado recto y su anchura muestran que son de época reciente, tanto que las portadas de estilo gótico nos indican que poco más había superado, en extensión, a principios del siglo XVI.
Respecto al número de habitantes con los precedentes datos no se pueden hacer cálculos ni aproximados; no obstante la Necrópolis nos asegura que se trataba de un núcleo de mucha importancia y si tenemos en cuenta que la mayoría de la población estaba expandida en vicios por toda la anchura de su término, creo que se puede afirmar, sin peligro de equivocarse, que la proporción relacionada con la media de España debía de ser mayor, que la población actual.
Esperemos que a lo ya conocido venga a sumarse algún día el feliz descubrimiento de alguna inscripción que nos proporcione un conocimiento más completo.

* En los Huertos familiares se encuentran 7 u 8 tumbas sobre piedra de granito.
Más allá, en el Quinto de  Dª Guadalupe Blasco,a la derecha de la Carretera del Viso, se encuentra unos restos de edificio cuadrangular, que dan la sensación de depósito de aguas, pero no hay medio de encontrar la canalización desde el arroyo.

Artículo publicado en el 
Libro Homenaje a Fr. Gregorio Barbancho, o.c., 
Hinojosa, 9 de mayo de 1953.

* * *
Como complemento de los datos anteriores, puesto que don Amadeo —incansable en su lucha para que el castillo de Cortegana recuperase parte de su esplendor— es un perfecto desconocido entre la gente de la Hinojosa de hoy, reproduzco la breve semblanza que el ABC de Sevilla del día 12 de febrero de 1969 realizó del hombre que aprovechó su estancia en nuestro pueblo para intentar investigar su historia, durante los más dieciséis años que residió en nuestra población. 




Presentación de la obra colectiva: Egos variables


El viernes, 10 de marzo de 2017,   
a las 19:30 horas,
presentaremos el libro colectivo de relatos titulado:


                Egos       variables                 






Lugar de presentación: 

 Paraninfo de la Universidad de Sevilla 

Calle San Fernando,

primera escalera, primer piso.



Autores del libro:


FRANCISCO JAVIER DOMÍNGUEZ LAGUNA
JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ VÁZQUEZ
MARÍA GÓMEZ ESPIOSA
PAZ HIDALGO
JOSÉ ANTONIO MARTÍN
ANA MONTERO
SANTIAGO MORENO
MARGARITA RAMÍREZ
ALEJANDRO RODRÍGUEZ BARAHONA
MARÍA DOLORES RUBIO DE MEDINA
TERESA DEL VISO
JOSÉ CARLOS CARMONA 


ENTRADA LIBRE:

domingo, 29 de enero de 2017

Padre Juan Ruiz: rescate de su biografía


Uno de los hombres más desconocidos de la historia hinojoseña es, acaso, el Padre Juan Ruiz, el autor de La ilustre y noble villa de Hinojosa del Duque, acabado de imprimir el día 10 de agosto de 1923 en Jerez de la Frontera.


Consultando su libro original para aclarar unos avatares históricos, he encontrado entre sus páginas una de las pocas semblanzas periodísticas sobre el carmelita calzado, publicada en el Diario Córdoba de 28/10/1996, que fue firmada por José Luis Casas Sánchez, que procedo a subir a subir a esta página por su interés histórico. 




PARCELACIÓN DE LA PÁGINA PARA FACILITAR LECTURA









domingo, 22 de enero de 2017

Tickets y nóminas sin papel: dos caras del presunto ahorro


© María Dolores Rubio de Medina


A principios de 2017 una multinacional de supermercados acaparó titulares periodísticos al anunciar su nueva política de ahorro de costes, que pasaba por eliminar un porcentaje de los tickets de papel de la compra, así como de los cheques de ahorro y los cupones. Algo tan simple como las tiras de papel que te da el personal que presta servicio en el área de las cajas del super ,junto con la vuelta —de haberla—, está vinculado con las nuevas directrices económicas. La emisión del comprobante de compra se sustituirá por una aplicación digital que enviará al móvil del comprador las anotaciones contables, sustituyendo al ticket de papel. La medida empresarial se justifica en una mejora del medioambiente al generar menos basura y, sobre todo,  en el ahorro de los costes empresariales. 
El anuncio entra dentro de las innovaciones generadas por los avances tecnológicos y el uso masivo del móvil para gestionar operaciones contables cotidianas, aunque me llamó la atención que las noticias relacionadas con el medio ambiente incidieran en la disminución de los residuos, más que en la ralentización de la deforestación. De inmediato, las asociaciones de defensa de los consumidores se apresuraron a informar que la medida requería la colaboración expresa de los consumidores, al estar protegidos por la normativa en vigor, en concreto el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios. Es decir, que las medidas de mejora ambiental (y de paso, el ahorro de costes de las empresas,) pasaban por la voluntad del consumidor, el cual puede elegir si le sirven papel —producto muy provisional puesto que el ticket se borra con el paso del tiempo, en el supuesto que no se pierda o destruya— o un documento digital. 
Ahora bien, en términos medioambientales, el presunto ahorro es muy relativo, puesto que repercutirá en un incremento de los beneficios de la cuenta de la empresas comerciales, pero incrementará el coste de los usuarios, puesto que estos tendrían que consultar en un ordenador, móvil, tableta, etc. los tickets, incluso no repercutirá en absoluto cuando el comprador decida imprimir la factura o el ticket en su propia casa y con su propia impresora. 
Curiosamente, sin mencionar aspectos relacionados con el medioambiente, que como hemos visto tendrían un impacto muy relativo, la Sala de lo Social del Tribunal Supremo se pronunció a favor de suprimir el papel en las nóminas en su sentencia de 1 de diciembre de 2016, que analizó si era nula la decisión unilateral de una empresa de sustituir la nómina en papel por el envío digital de la misma. La citada sentencia interpretó:
  1. Que no existe norma o disposición que concrete en qué formato tiene que entregarse la nómina a los trabajadores, lo que establece el art. 29.1 del Estatuto de los Trabajadores es que la nómina se extienda en el modelo aprobado por el Ministerio competente, salvo que por Convenio Colectivo o por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores, se acuerde otro modelo. 
  2. Que el modelo oficial se estableció en la Orden de 27 de diciembre de 1994, modificada por Orden de 6 de diciembre de 2014; a resultas de la cual: «Se exige la entrega al trabajador de recibo individual justificativo del pago de salario, en el modelo aprobado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, pero que no establece el soporte en el que ha de entregarse dicho recibo».
  3. Que aunque la Orden de 27 de diciembre de 1994 establece que la firma del duplicado de la nómina da fe de la percepción por el trabajador del importe, hay que tener en cuenta que «se admite que el trabajador no firme el duplicado del recibo de salarios cuando quede constancia de su abono mediante el comprobante que expide la entidad bancaria, por el hecho de que no se entregue el recibo de papel se ajusta a esta última previsión».
  4. Que el recibo en soporte informático es el equivalente a la entrega al trabajador de la copia del recibo de salarios, aparte que «no supone perjuicio ni molestia alguna para el trabajador. En efecto, la aprensión de las nóminas, que antes se realizaba acudiendo al buzón que al efecto había dispuesto para cada trabajador, ahora se efectúa acudiendo a la terminal informático efectuado junto a dichos buzones. La operación antes consistía en abrir el buzón mediante una llave, ahora se realiza introduciendo en el terminal el numero del DNI y la clave. No puede calificarse gravoso el hecho de que si el trabajador quiere una copia de su nómina en soporte de papel tenga dar la orden de ‘imprimir’ y esperar brees segundos a que la impresión se efectúe».
Observen que la sentencia expuesta analiza un caso en el que la impresión en papel de la nómina repercute en los costes de la empresa, puesto que se establecen en la misma los medios para que el trabajador pueda imprimir la nómina a cargo de la empresa; es decir, que si tuviera que imprimirla en su casa, el sistema sí sería gravoso para el trabajador. 
Al final, el resultado para el medioambiente, cuestión que no se analiza en la sentencia como se ha dicho, es el mismo que la no emisión de tickets en papel por los supermercados, depende de la voluntad del receptor de la nómina o la compra; la diferencia entre ambos mecanismos está en la carga, en quién soporta el coste de la posible impresión en papel, la empresa en la nómina y el comprador en el supermercado.

En conclusión, poca credibilidad ambiental tiene la adopción de medidas que trasladan los posibles costes que antes soportaba la empresa a los consumidores cuando éstos, tras su compra, no piden el ticket en papel.

martes, 10 de enero de 2017

Escritores vinculados a Hinojosa del Duque citados en el Ensayo (1921) de Rafael Ramírez de Arellano


Escritores vinculados a Hinojosa del Duque citados en el Ensayo de un catálogo biográfico de escritores de la provincia y Diócesis de Córdoba (1921) de Rafael Ramírez de Arellano.

Portadilla interior del libro


El magnífico estudio de Rafael Ramírez de Arellano, titulado Ensayo de un catálogo biográfico de escritores de la provincia y Diócesis de Córdoba. Tomo I. Madrid. 1921, nos permite hacernos idea aproximada de algunos de los escritores vinculados a nuestra tierra. 
El ensayo es una portentosa obra de 726 páginas (en la numeración moderna del pdf al que he tenido acceso), premiada por la Biblioteca Nacional en el Concurso Público de 1916. Este estudio permite seguir la pista de escritores hoy olvidados, a través de las sus obras que ocupan las baldas de muchas bibliotecas, se encuentren catalogadas o no. 
En esta obra, el autor expone el fruto de su esfuerzo, realizando un exhaustivo catálogo de autores cordobeses recopilados a lo largo de toda una vida, concretamente durante 40 años, como señala en la advertencia preliminar, escrita en 1914.

La estructura del libro es la siguiente:
  1. Advertencia Preliminar. Págs. VI a VIII.
  2. PRIMERA PARTE. ESCRITORES NACIDOS EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA. Págs. 1 a 705; en la que desarrolla los autores por orden de apellidos, añadiendo breves pincelas biográficas, desglosando, a continuación, las obras de ese autor de las que tiene conocimiento personal o a través de las citas de otros autores.
A lo largo del libro, Ramírez de Arellano cita, numerándolas —salvo excepciones— 2226 fuentes bibliográficas, siendo la cifra que aparece antes del título de cada obra. Las menciones pueden ser libros, poderes, documentos escritos por escribanos, pliegos de cordel, hojas sueltas, poemas, cartas pastorales, sermones, documentos depositados en ayuntamientos, etc. En ocasiones reproduce parte de su contenido, recurso que utiliza, fundamentalmente, cuando relaciona obra poética; incluso reproduce, cuando tiene conocimiento de la misma, la firma de los autores que cita, desgraciadamente en las entradas relacionadas con los autores hinojoseños no se incluyen. 

En esta ocasión, mi búsqueda se ha centrado en tratar de identificar todas la referencias relacionadas con mi pueblo, Hinojosa del Duque, que se hacen en el libro. De la totalidad de las 726 páginas del libro, en 11 de ellas existe alguna referencia a Hinojosa del Duque, en concreto en las páginas número 83, 106 y 107, 227, 282 y 283, 297 y 298, 599, 704 y 705 (siguiendo la numeración del libro). He seleccionado, pues, autores que nacieron o vivieron en Hinojosa, y en uno de los casos, por citarse un documento en el que aparece el nombre de Hinojosa.

Concretamente los autores que cita el autor son los siguientes:
BRAVO (Fr. Diego).
CARAVACA (D. José).
GÓNGORA Y ARGOTE (D. Luis de).
Jerez y Caballero (D. Manuel).
Leyva (D. Pedro de).
Sancha de Belasco (D. Manuel).
Zamorano (D. Juan José.)

A continuación, reproduzco el contenido de las páginas literalmente, sin ningún otro añadido.

Pág. 83:
«BRAVO (Fr. Diego). Natural de Belalcázar. Religioso franciscano de la provincia de los Angeles. Murió en Hinojosa en 1651, de sesenta y dos años.
Escribió:
251. Manual de notarios. Sevilla, 1623. Por Simon Fajardo.
En 8.º
252. Exposición de la regla de San Francisco. Valencia, 1627.
253. Gobierno espiritual y guia de penitentes a la perfección. Sevilla, 1637.
En 4.º
254. Guia de confesores. Sevilla, 1637.
255. Dialogos espirituales y ejercicios de oración. Sevilla, 1637.
256. Vocación del fraile menor. Sevilla, 1640.
La trae Nicolás Antonio de esta forma:
‘Vocación de fraile Menor, en que se da a entender la intención del Glorioso Pdre. San Francisco. Por Francisco de Lyra: en Sevilla 1640.’
257. Del oficio de Síndico. Sevilla, 1640.
(Ramírez de Arellano, D. Carlos)».

Págs. 106-107.
«CARAVACA (D. José). Natural de Castro del Río, religioso franciscano, secularizado después y vicario y cura párroco de Hinojosa del Duque. Murió en 1830.
319. Novena del glorioso martir San Torcuato. Córdoba, 1823.
En 8.º.
Ramírez de Arellano (D. Carlos).»

Pág. 227.
GÓNGORA Y ARGOTE (D. Luis de), este escritor, de sobra conocido por todos, nació en Córdoba; en el libro que nos atañe se cita en relación con Hinojosa en los siguientes términos:
«Durante los meses de abril y mayo de 1890 desempeñó el cargo de secretario del cabildo, y están las actas escritas de su mano y autorizadas con su firma; el 10 de julio fue nombrado de nuevo diputado de la Hacienda Capitular (I). Durante los meses de agosto, septiembre y octubre se ocupó de cobrar de Cristobal Aguirre de Salinas, Andrés de Paniagua t Bartolomé Gutiérrez, 7 fanegas, 7 celemines y 3 cuartillos de pan terciado que le debía por libranza Alonso Suárez, mayordomo del cabildo, de los frutos de su ración de aquel año (2); otro poder a Anton de las Misas -escribano de Pedroche, para cobrar de Alonso Ortiz y Andréz Rodriguez, arrendatarios del diezmo de pan de Belalcázar e Hinojosa. 17 cahíces y 6 fanegas de pan terciado que el debían como raciones (3)».

Págs. 282 y 283.
«Jerez y Caballero (D. Manuel). Natural de Hinojosa. Nació en 6 de enero de 1832 y murió en 2 de febrero de 1895. Estudió la carrera eclesiástica en San Pelagio, donde después fué rector, llegando a doctor en Teología. Fué coadjutor en la parroquia auxiliar de San Basilio de Córdoba y cura, por oposición, de la iglesia de Villanueva de Córdoba, y después, por traslación y ascenso, de Omnium Sanctorum de Córdoba. En 1868 fué nombrado lectoral en la Catedral, y en febre- ro de 1869 penitenciario, ambas canongías obtenidas por oposición. En 1883 se le designó por el obispo para rector del Seminario Conciliar. También fué director del Monte de Piedad. Fué árcade de Roma, con el nombre de Rosmeno Cefisio. 
Escribió:
865. Monte de Piedad del Señor Medina. Memoria leida en la solemne instalación y apertura de la Caja de Ahorros de la provincia de Córdoba, en este benéfico Establecimiento, el 24 de octubre de 1878.-1878, Imprenta, librería y litografía de estatutos. Reglas y ejercicios piadosos. Diario de Córdoba, San Fernando, 34, y Letrados, 19. 
En 4.º—26 págs. 
La Memoria está firmada por Jerez, como director-gerente.
866. Discurso leído el día de la inauguración del curso académico de 1879 a 80 en el Seminario Conciliar, por el muy ilustre señor Canónigo Penitenciario D. Manuel Jerez y Caballero, 1879. Imprenta, lib. y lit. del Diario de Córdoba. San Fernando, 34, y Letrados, 18. 
En 8.º mayor, y algunos ejemplares en gran papel,en 4.° mayor.—70 págs. 
Port. V. en b.—Texto. 
867. El ontologismo de Rosmini. 
Ms. 
868. Apuntes para la Historia de la Teología Moral. 
Ms. 
869. Refutaciones de las proposiciones rosminianas condenadas. 
Ms.— Las tres obras, inéditas, en poder de su familia. 
870. Los dones del Espíritu Santo. Córdoba. Imprenta de "La Actividad", 1873 y 1874.
2 tomos.—En 4.° 
871. Congregaciones establecidas en el Seminario Conciliar de S. Pelagio con sus estatutos. Reglas y ejercicios piadosos. Córdoba. Imprenta de "El Comercio", 1885. 
En 4.º 
A la muerte del Sr. Jerez se publico en su honor un opúsculo que creemos tiene aquí su lugar, y es éste:
872. A la buena y santa memoria del M. I. Sr. D. Manuel Jerez y Caballero, dignísimo Rector del Seminario Conciliar de San Pelagio, mártir, O. E. R. el Claustro de Profesores. 2 de febrero 1896-
En 8.º—32 hs. sin numerar.
Contiene oraciones, indulgencias, necrología por el Dr. D. Manuel González Francés, y artículos de D. Esteban Torres, D. Marcial López Criado, D. Juan Aguilar, D. Juan E. Seco de Herrera y D. Ruperto Cuadrado y Aranda, todos eclesiásticos.»

Págs. 297 y 298.
«Leyva (D. Pedro de). Natural de Castro del Río, presbítero, excelente predicador, muy elocuente y fervoroso. Era vicario ecónomo cuando, en 14 de agosto de 1616, entraron en Castro las religiosas del convento de Corpus Christi de Córdoba a fundar en la ermita de la Madre de Dios, y antes había sido cura de Castro y vicario de Hinojosa. Tuvo el favor del obispo D. Fr. Domingo Pimentel, que con frecuencia le llamaba a Córdoba para consultarle asuntos graves. 
Murió en Castro en 13 de marzo de 1649. 
Dejó manuscritos algunos tomos de sermones,
(Rodríguez Carretero.)»
Pág. 599.
Sancha de Belasco (D. Manuel), Natural de Hinojosa del Duque. 
Escribió:
1889. Núm. 102. Romance nuevo, en que se expone al publico un monstruo de naturaleza Aviforme, que apareció el diez y seis de Noviembre del año pasado de mil setecientos ochenta y ocho en un bosque, llamado el Monte Dorésta, catorce millas de la Santa Ciudad de Jerusalém, y los estragos que hizo en los Turcos, y toda clase de ganados, hasta su fin. Su Autor Don Manuel Sancha de Belasco, natural y vecino de la villa de Hinojosa del Duque. Primera parte. (Al fm.) Con licencia : En Córdoba, en la Oficina de D. Luis de Ramos y Coria, Plazuela de las Cañas, donde se hallará todo genero de surtimento, y Estampas en negro, e iluminadas.
En 4.º—2hs.
Número.— La estqampa del monstruo. — Encabezamiento y a seguida el texto a dos columnas. — Nota final.
El Sr. Valdenebro, que da esta noticia en su Imprenta en Córdoba, dice que no ha visto ejemplar de la segunda parte. 

Págs. 704 y 705..
«Zamorano (D. Juan José). Natural de Espejo, fraile capuchino, examinador sinodal del Arzobispado de Granada y Obispado de Guadix, socio de la Económica de Belalcázar. Secularizado cuando ila expulsión de los frailes, fué beneficiado de la parroquia de San Miguel de Córdoba, cura de Hinojosa y capellán del batallón de la Milicia Nacional de Córdoba. 
Murió en 1843. 
Algunos dicen que nació en Hinojosa y no en Espejo, como asegura D. Carlos Ramírez de Arellano. 
Escribió:
2223. Oración fúnebre pronunciada en la Santa Iglesia Catedral de esta Ciudad de Córdoba el dia 23 de octubre del presente año de 1837 en el aniversario que mandó celebrar el Ecsmo Ayuntamiento Constitucional de esta Capital. En sufragio por las almas de los milicianos y patriotas que murieron en la defensa de esta Ciudad, y mientras prisioneros por la llamada facción de Gómez en el año pasado de 1836. La dijo D. Juan José Zamorano, Ecsaminador Sinodal del Arzobispado de Granada y Obispado de Guadix, Socio corresponsal de la de Amigos del Pais de Belalcazar, actual  Cura Párroco de Hinojosa de Córdoba, y capellán del Batallón de su Milicia Nacional. (Viñeta.) Córdoba: Imprenta de Santaló, Canalejas y Compañía I.º de Noviembre de 1837. 
En 4.º. 2 hs. sin foliar y 31 págs. numeradas. 
Port. V. en b.—Dedicatoria al Ayuntamiento de Córdoba, firmada.—P. b.—Texto.—Notas. 
2224. Discurso en la función solemne de la bandera para el batallón de MilicianosNacionales de la Hinojosa de Córdoba, verificada en la Iglesia Parroquial el dia 27 de Enero de 1839. La pronunció D. Juan José Zamorano, cura párroco y Capellán del mismo batallón. Córdoba: Imprenta a cargo de Manté, 20 de febrero de 1839. 
En 4.º—24 págs. numeradas. 
2225. Obras de M. Tomas. Traducidas por D. Juan José Zamorano. 
Ms. 
2226. Sistema de educación para el Del- tin por Bossuet. Traducción de D. Juan José Zamorano. 
Ms. 
Estas dos últimas obras las cita D. Carlos Ramírez de Arellano.»