miércoles, 18 de noviembre de 2020

Hinojosa y Julio Romero de Torres



© María Dolores Rubio de Medina, 2020


En estos días en los que tanto se está hablando de Julio Romero de Torres (9/11/1874 - 10/5/1930) por celebrarse el 90 aniversario de su fallecimiento, existen razones para recordar, así por encima, la admiración tan intensa que el pueblo de Hinojosa del Duque le ha tributado –y le tributa– hasta el punto que fue –y es– auténtica devoción. 

Recuerdo en el pueblo aquellos días de mi infancia, llenos de casas, tascas y edificios públicos de cuyas paredes colgaban reproducciones de sus cuadros, o calendarios con estampas debidas a la mano del famoso pintor. Frecuentemente estaban colocados en sitios poco iluminados, ensombreciendo, aún más, los aires de tristeza que emanan de ese arte tan personalísimo. 

Muestra de esta devoción es el contenido del Archivo Digital Julio Romero de Torres, recientemente puesto a disposición del público, donde se encuentran dos cartas escritas por hinojoseños que demuestran este interés:


1.ª Una carta manuscrita redactada desde la Hacienda de Correales, con fecha de 16 de mayo de 1930, por el abogado Pablo Murillo Torrico y firmada también por Anita Vizcaíno (supongo que sería su esposa), en la que ambos dan el pésame a Enrique Romero de Torres, su hermana Angelita y al resto de la familia por el fallecimiento de don Julio, producido cinco días antes.


2.º Una carta escrita a máquina, fechada en 1925, que ha resultado ser una auténtica sorpresa, por la posible repercusión que tendría en la cultura local de haberse realizado lo que se dice en la misma. 

Fue escrita por Luis Delgado Alcalde, propietario de un comercio. En la esquina superior izquierda de la misiva se aprecia un  una estampilla realizada con un tampón con la figura de un santo, San Isidro, acompañado por las leyendas: «Vende al contado», «Vende barato» y «Peso exacto».

La carta está dirigida a Enrique Romero de Torres y dice lo siguiente:

«Muy Sr. mío:

Necesitando los datos biográficos de la persona al pie citada, para unos trabajos periodísticos que estoy haciendo por tener dedicada una calle de esta ciudad a su nombre, le ruego que los envíe haciendo resaltar los hechos más importantes de su vida y en los que más emoción haya experimentado.

Las 80 crónicas que tengo que publicar se recopilarán en un folleto del que tendré el gusto de remitirle algunos ejemplares.

Ruego su pronto envío y que no pasen los datos de una cuartilla de papel.

Atentamente le saluda.

Luis Delgado Alcalde»


Al pie, una nota –mitad manuscrita, mitad a máquina– indica: «calle de ROMERO DE TORRES (Julio)».


Efectivamente, don Julio tuvo –y tiene– una calle en Hinojosa del Duque, llamada «Romero de Torres», que prueba la devoción a la que me estoy refiriendo. 

¿Quién fue este Luis Delgado? ¿Llegó a publicar las 80 crónicas, entre ellas la de don Julio? ¿Se publicó el folleto? De ser así, la cultura hinojoseña de principios del siglo XX se ampliaría de modo bastante significativo con el rescate de estos documentos; sin embargo, mi búsqueda de datos sobre estas crónicas o ese folleto no ha dado resultado; no obstante, si puedo ofrecer algunos datos sobre Luis Delgado Alcalde.

Este comerciante o agente comercial –del que ignoro el producto o productos que podía despachar– fue el propietario y fundador del periódico El Defensor de Hinojosa de línea muy conservadora que, desgraciadamente, tuvo una vida brevísima en nuestra localidad. El primer número se publicó en agosto de 1930 y se cerró en abril de 1931. En noviembre de 1930 lo vendió a Alfonso Sánchez Ramírez, el último alcalde  hinojoseño que ejerció en el reinado de Alfonso XIII. Lamentablemente en su tiempo de vida, este semanario tuvo que competir con el extraordinario Hinojosa y el talento de sus directores: Domingo Rex y Manuel Antón Garrido.

Sin embargo, no se puede obviar que, además de admiradores, don Julio también cosechó detractores en nuestra localidad, hasta el punto de que su talento les caía «tan gordo» que llegó a censurarse su obra. Concretamente a Tomás Blanco, alcalde accidental de Hinojosa del Duque durante un breve tiempo, en la II República. 

En algunas de las fotografías antiguas que todos hemos contemplado de la Plaza principal, hemos observado algún que otro kiosco de prensa. Creo recordar que alguno de ellos llegó a llamarse «Ilustración». 


Kiosco de prensa. 
Fotografía publicada en "Hinojosa",
número extraordinario de Feria de 1931.
Autor: Pedro Gómez Gil (atribuida).


Pues bien, en 1931 en un kiosco de la Plaza se vendían reproducciones de cuadros de don Julio. Supongo que serían tarjetas postales. No hay que tener mucha imaginación para suponer que, entre estas se encontraría el famoso cuadro titulado «Naranjas y limones» y puede que, también, «El pecado». Pues bien, el mencionado Tomás Blanco, como alcalde accidental, tomó cartas del asunto y prohibió su venta. Mi admirado Domingo Rex (nacido en una pedanía de Lorca y ejerció como maestro Nacional el Hinojosa –de 1930 a 1933– y emigrado a México donde fue un innovador de la radio y la televisión mexicana), muy dolido por la decisión, no dudó en escribir en las páginas del Hinojosa del día 29/11/1931 unas duras palabras dirigidas al censor: 

«Mi sensibilidad, mi cultura, se sublevan al recordar que cuando este señor desempeñaba accidentalmente la alcaldía de Hinojosa del Duque, dio órdenes para que se prohibiera terminantemente la exhibición y venta de las reproducciones de las obras del llorado maestro Romero de Torres, por considerarlas como atentados a la moralidad al buen gusto.»

Tan señor fue Domingo que, pese a su escaso sueldo como maestro, en tiempos en los que llegaron a dar clase en cuadras, no dudó en participar en la suscripción que se estaba realizando para proyectar un monumento al pintor Julio Romero de Torres en Córdoba (Diario de Córdoba, 01/01/1931), iniciativa, sin duda, secundada por muchos hinojoseños.


En Sevilla, a 18 de noviembre de 2020.


(Cuando recién parece descender en Andalucía

 la curva de la 2.ª ola del bicho.

Maldito bicho.)


Nota: 

Quien tuviere interés en ver las cartas, podrá descargarlas del Archivo Digital Julio Romero de Torres del Ayuntamiento de Córdoba, introduciendo «Hinojosa» en el buscador.

http://museojulioromero.cordoba.es/buscar


jueves, 12 de noviembre de 2020

EVOLUCIÓN DEL ALTAR MAYOR DE LA IGLESIA DE LA CATEDRAL DE LA SIERRA





© María Dolores Rubio de Medina, 2020


Por todos es conocida la disposición e iconografía del actual ALTAR MAYOR de la IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA o CATEDRAL DE LA SIERRA de Hinojosa del Duque; pero quizá se conozca menos que, desde la construcción de la iglesia este lugar tan principal ha sufrido, al menos, cuatro grandes transformaciones, que sintetizo brevemente:


I. En el siglo XVI la iglesia albergaba un retablo plateresco del que solo conservamos la descripción que realizó el Fr. Juan Ruiz, C.A.O. en su extraordinario libro, La ilustre y noble villa de Hinojosa del Duque, publicado en 1923, del que los siguientes datos:


  • Su construcción fue sufragada con los bienes dejados por Francisco Blasco en 1507.

  • Era un retablo de cinco órdenes, pintado y dorado con historias de diversas imágenes.
  • En el tabernáculo central albergaba una escultura de busto redondo de San Juan Bautista, pintado y dorado.
  • Encima existía otra imagen de bulto, de la que el Padre Juan no recoge descripción.


Al lado del altar principal se encontraba el Sagrario, pintado y dorado.


II. En el siglo XVIII, el altar sufrió una gran transformación. Su resultado lo conocemos con mayor detalle, gracias gracias a que fue fotografiado por Pedro Gómez Gil en 1911 (aproximadamente). Esta imagen fue publicada en el tomo dedicado a Córdoba y provincia del Portafolio fotográfico de España.

Este retablo comenzó a ejecutarse alrededor del año 1714, siendo los artistas que lo desarrollan los siguientes:

  1. La composición del conjunto, de tres calles y cuatro pisos fue diseñada por el cordobés Jorge Mejía (Gorge Mexia, escribió Padre Juan Ruiz).
  2. Fue ensamblado por el maestro Juan Espejo, cordobés.
  3. Las esculturas estofadas de las calle laterales del primero y segundo piso, de bulto redondo que representan a San Pablo y San Pedro –de cuerpo entero– y a San Bartolomé y San Lorenzo –de medio cuerpo– fueron realizadas por el maestro escultor Andrés Barrera (Varrera, escribe el Padre Juan Ruiz) de Baena.
  4. El retablo fue dorado por el maestro cordobés Joaquín Moreno, que finalizó su ejecución en 1791.
  5.  En el cuerpo superior se observa un Crucificado, flanqueado a los lados por la Virgen y por San Juan Evangelista. Estas imágenes de bulto redondo, se atribuyen a Juan Espejo, dado que padre Juan Ruiz no lo describe en su obra.

Todo este conjunto se cerraba con una baranda de bronce, sobre zócalo de mármol negro. 




Composición realizada sobre la fotografía de Pedo Gómez Gil de 1911. 


Detalle de San Bartolomé.

Detalle de San Pedro.


III. A principios del siglo XX, concretamente durante el año 1920, fue reformado en su parte central, concretamente en la zona marcada en el dibujo. En el centro de la composición se abrió una gran hornacina para instalar el Camarín de la Virgen María Auxiliadora. Esta reforma fue costeada por el farmacéutico don Gabriel Murillo Torrico.


La zona sombreada en amarillo fue la que se reformó
para hacer una gran hornacina para María Auxiliadora.
Con lupa de aumento, San Bartolomé, San Lorenzo, 
la auténtica Virgen de la Antigua y San Pablo.


Hornacina de la Virgen María Auxiliadora.
Autor desconocido


IV. El altar, junto con la iglesia, fue saqueado y quemado durante la Guerra Civil, por lo que, a la finalización de la misma, provisionalmente, por una donación, se colocó en el espacio reservado al altar principal una capilla portátil, pintada de tonos crema con detalles dorados y azules, dentro de cuya hornacina luce una Inmaculada de corte modernista, obra del artista y astrónomo catalán Dionisio Renart. Cuando se construyó el altar actual, el conjunto portátil se retiró del lugar. Durante mucho tiempo, la capilla portátil y la Inmaculada estuvieron en la Sacristía, en la actualidad se conservan en el Baptisterio de la Iglesia de de san Juan Bautista.



Inmaculada de Dionisio Renart en su capilla portátil.
Una preciosidad de corte modernista.


Recomiendo una visita a la Catedral para contemplar maravilloso conjunto, puesto que del maestro Renart, más conocido por su labor como astrónomo, se conservan muy pocas obras, dado que era tan perfeccionista que el mismo destruyó muchas de las imágenes que realizó en su vida, por no estar plenamente satisfecho con el resultado.


Sevilla, 12 de Noviembre de 2020.


sábado, 1 de agosto de 2020

LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA EN HINOJOSA DEL DUQUE (CÓRDOBA) Y LOS CHAQUETEROS


© María Dolores Rubio de Medina, 2020

Desde hace un tiempo me ronda por el magín, que una fotografía que apareció por casa, dentro de una carpetilla, fue tomada en el transcurso de los actos celebrados por la proclamación de la II República en Hinojosa del Duque. Llevaba tiempo intentado localizar una fotografía en la que apareciera Domingo Rex Muñoz, «Maestro Nacional» de Hinojosa del Duque (de 1930 a 1933), empresa harto difícil, pues no tenía imágenes de él que me permitieran saber qué aspecto tenía. Un día, por casualidad, apareció una fotografía de ciertos señores muy principales de Hinojosa y, estupefacta, descubrí que entre ellos podía encontrarse Domingo Rex. Esta última semana de julio he tenido la fortuna de contactar con su nieta Rosa Blanes Rex, que desde México me confirmó que ese señor fue su abuelo Domingo.
Con esos mimbres, y tras leer y releer el «Hinojosa» del 19/04/1931, me reafirmo en la idea que la fotografía que muestro, obra de uno de los hermanos Gómez Gil (Pedro), a quienes tengo el orgullo de haber puesto de moda, podría corresponder a un acto oficial de la II República. Desgraciadamente no he podido identificar a todos sus protagonistas, el punto de partida de mi información es que en la misma aparecen dos maestros nacionales, Domingo y Francisco Pérez de Gracia que coinciden con la crónica que desgloso más abajo. ¿Qué hacían los maestros en esa fotografía? ¿Podrían estar a su lado otros dos maestros nacionales? ¿Quizá Juan Ugart Fernández, el maestro de Las Patudas, poeta y autor de una bella rareza, el poemario titulado Los presentes de abril? 
En enero de este año, antes de que el bicho nos cambiara los límites de la movilidad y el amueblamiento de nuestra la cabeza, estuve dando la vara por Hinojosa, arrastrando la fotografía de un lado a otro, a ver si encontraba a alguien que identificara a algunos de los personajes. Cuando he logrado identificar a Domingo Rex, he decidido arriesgarme a hacer públicas mis sospechas, dado que su estancia en Hinojosa apenas duró tres años. Si alguien con mejor criterio que el mío considera que estoy equivocada, agradecería que me lo hiciera saber para rectificar y seguir, con su ayuda, trayendo la luz sobre la desconocida historia local hinojoseña.
El «Hinojosa» del día 19/04/1931, del que en esas fechas era redactor-jefe Domingo Rex (que se exilió a México y acabó siendo un pionero de su televisión) abrió portada aclarando su postura «ANTE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA». El semanario precisó que «jamás alardeó de una significación política determinada, propugnó siempre la normalidad, el orden y el respeto a la ley. Fiel a los poderes constituidos, nuestro semanario acata el nuevo régimen triunfante y desea vivamente que la reciente República sea la encarnación más perfecta de los augustos ideales que defendimos siempre. Ni violencias, ni coacciones, ni destrucción, antes por el contrario, los grandes principios de Libertad y Democracia exigen de todos las concordia, la fraternidad y la paz florezcan en los corazones...»; hoy, casi 90 años después de escribirse ese editorial, puedo decir que, en muchas ocasiones, la ideología de los editores sobresalió en sus páginas, hasta el punto de que, no pocas veces, tuvieron que defender su independencia; pero también es verdad que son palabras con presente y futuro, pues hoy necesitamos de la concordia, la fraternidad y la paz para poder superar una situación político, social, económica y sanitaria diabólica.
A diferencia de otros pueblos de Los Pedroches si conocemos el desarrollo de un día histórico, las páginas del «Hinojosa» describen cómo se desarrolló este momento de la HISTORIA en nuestras calles, en nuestro pueblo, por lo que paso a sintetizar la cronología de los acontecimientos para nuestra historia local:
  • 12/04/1931. (Domingo. Noche) ==> Mediante conferencias telefónicas, muchas particulares, los hinojoseños conocen el triunfo de los partidos republicanos-socialistas.
  • 13/04/1931. (Lunes. Noche) ==> La prensa de la capital (hasta muy avanzados los años setenta del siglo pasado, en Hinojosa hoy siempre se leyó el periódico de ayer) confirmó el triunfo de la coalición antidinástica.
  • 14/04/1931. (Martes)==> Hinojosa del Duque tiene conocimiento de de la proclamación de la II República en diversas capitales españolas.
  • 15/04/1931. (Miércoles, 16,00 horas) ==> Una manifestación sale de la sede del Sindicato de Oficios Varios hasta el Ayuntamiento, abre la marcha la Banda de Música Municipal, con las banderas de la II República y del partido socialista (confieso mi total perplejidad. Si se presentaron tres agrupaciones electorales a las elecciones es inexplicable que solo encabezara la marcha la bandera de un partido, pero aquí se cuenta la historia tal como la dejaron escrita, no como me gustaría que hubiese sido). Integrantes de la marcha fueron: obreros, industriales, algunos funcionarios municipales y los 4 maestros nacionales. Curioso que no se citen labradores, peones agrícolas y/o ganaderos, como representantes del sector primario que era potencia económica local, esta ausencia resulta muy compresible, dado que a esa hora se encontrarían en los cortijos y haciendas de los alrededores, enfrascados en diversas actividades agrícolas-ganaderas antes de que cayera la noche y se fuera la luz natural. 
  • 15/04/1931. (Miércoles, 17,00 horas) ==> En el balcón central del Ayuntamiento ondearon las dos banderas, la de la II República y la del partido socialista. Alfonso Sánchez Ramírez, el alcalde –ocupaba el cargo desde el mes de febrero de 1931– leyó desde el balcón un telegrama remitido por el gobernador civil de Córdoba, Antonio Jaén Morente, (creo que fue nombrado para el cargo ese mismo día), en el que comunicaba al pueblo hinojoseño que se había proclamado la II República. También intervinieron en el mismo acto: José Barbero Carrasco (presidente de la Agrupación Socialista) y Domingo Rex Muñoz, en representación de los maestros.
  • 15/04/1931. (Miércoles, 21,00 horas) ==> Desde Belalcázar llegó en automóvil el Sr. Lebrel, en representación del gobernador civil de Córdoba. Primero acude a la sede del Sindicato de Oficios Varios, donde es recibido por José Barbero Carrasco. Posteriormente la comitiva se traslada a la Casa Consistorial, donde estaban reunidos el alcalde y los concejales del último ayuntamiento. El Sr. Lebrel levanta acta de destitución de la corporación y nombró una Comisión gestora para regir los designios municipales, compuesta por tres personas: Sebastián Martínez García, que era comerciante y no militaba en ningún partido, como alcalde; José Barbero Carrasco y Adolfo Merino Fernández (sastre), los dos como adjuntos.
Es en este momento cuando considero que pudo tomarse la fotografía que muestro. Habría que confirmar que el Sr. Lebrel aparece en ella. 


La Comisión gestora rigió los destinos del pueblo hasta que el día 05/06/1931 los concejales eligieron como alcalde a José Barbero Delgado.
Tras la proclamación de la II República, Hinojosa siguió con su vida cotidiana, de la misma manera que sigue la vida hoy en día, con los vividores de la «cosa política» saliendo hasta debajo las piedras para reciclarse en los aledaños del poder, aunque fueran del sector de los derrotados. Una de la firmas más respetadas del «Hinojosa», Don Pepe (el «Hinojosa» negó en alguna ocasión que fuera Domingo Rex), ese mismo 19/04/1931, escribió atinadamente, y para nuestro regocijo, el siguiente comentario: «No solo es don Crisóstomo y don Venancio, sino que también vemos que don Tiburcio, don Pancracio y don Eleuterio, eran respetables monárquicos el día 13 y furibundos republicanos el 14.
Alguno se me disculpa diciéndo: Hay que seguir la corriente. El mundo dá tantas vueltas.
No, nó, mis queridos y acomodaticios políticos: nada de eso. Seamos sinceros. ¿No creen ustedes conmigo que estuvo acertadísimo  el autor de esta antigua copleja?

«Y son de Pedro y entra Juan
con Juan se van
porque les gusta figurar,
¡también chupar!...»


En Sevilla, a 1 de agosto de 2020.
(En mitad de los rebrotes del bicho.
Maldito bicho.)


Si alguien estuviera interesado en la obra de Juan Ugart, le recomiendo encarecidamente la lectura de  las pequeñas joyas que publicó en el «Hinojosa», las cuales fueron recopiladas por el cronista local de Hinojosa del Duque, Luis Romero Fernández  en su libro: «La palabras revividas del semanario Hinojosa (1930-1931)», que podrán encontrar en formato digital en el blog del cronista.


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viernes, 1 de mayo de 2020

Los Gómez Gil y la Virgen de Guía




© María Dolores Rubio de Medina, 2020

Cuenta la leyenda que la pequeña talla de la Virgen de Guía, la venerada imagen de cinco pueblos (Alcaracejos, Villanueva del Duque, Dos Torres, Fuente la Lancha, Hinojosa del Duque), desapareció en la Guerra Civil, siendo su último paradero conocido la Catedral de la Sierra o iglesia de San Juan Bautista.
Por la terrible pandemia que nos está arrebatando los seres queridos, la libertad, la economía, la estabilidad social y el sosiego, la Virgen llegará en solitario a Hinojosa el próximo domingo 3 de mayo. De su traslado se encargará D. Jesús Enrique Aranda Cano, párroco de San Juan Bautista y de San Isidro Labrador de Hinojosa del Duque. La imagen llegará sin los fastos con los que, de ordinario, la recibe el pueblo hinojoseño en las calles de su pueblo. Será recibida desde los balcones y ventanas.
Con la pretensión de que, por mi parte, tenga la Virgen de Guía el homenaje que se merece, le ofrezco la primera biografía de los hermanos Gómez Gil; uno de los cuales –según unos Pedro; según otros, Ignacio– es el padre de la actual imagen, que fue rematada y dorada por el escultor cordobés Díaz Peno en 1939.
Y de paso, con este nuevo trabajo, seguimos avanzando en el conocimiento de la «Historia Colodra», en este caso exponiendo la vida y la obra de los polifacéticos artistas locales hinojoseños que, en el primer tercio del siglo XX, volcaron en Hinojosa del Duque su talento para la fotografía, la pintura y la escultura. Su inclinación por el arte, especialmente por las manifestaciones de la religión católica, fue tanto su pasión como su infierno. En la cúspide de su labor creativa fueron asesinados en septiembre de 1936, encontrándose, en la actualidad, en proceso de beatificación.

Si quieren conocer la historia de los Gómez Gil y su especial vinculación con la Virgen de Guía, aquí pueden leer el CUADERNO COLODRO NÚM. 5, dedicado a «LOS HERMANOS GÓMEZ GIL, ‘LOS PINTORES’ DE HINOJOSA.»



En Sevilla, a 1 de mayo de 2020.
Día del Trabajo y confinada en casa.



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miércoles, 8 de abril de 2020

ANOTACIONES SOBRE LA SEMANA SANTA COLODRA


En esta Semana Santa tan atípica, en la que todos los principios y valores –incluso la muerte– han dado un vuelco que nos impedirá volver a ser lo que fuimos por esta plaga maldita, pongo a disposición de todos los que quieran acercarse a este blog, el artículo que escribí para la revista Cruz de Guía, núm. 23.

    Desde aquí, reitero mi agradecimiento a la Agrupación General de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Hinojosa del Duque, por la invitación que me remitieron en su día, que me ha permitido explorar una parte de la historia de la Semana Santa hinojoseña indagando en las hemerotecas públicas, labor que me ha permitido reescribir cosas que ya fueron escritas, pero que muchos hemos olvidado.

     


Portada de la Revista.



ANOTACIONES SOBRE LA SEMANA SANTA COLODRA

Los años pasan por la Semana Santa hinojoseña dándole señorío, belleza y, sobre todo, prestancia barroca. No en vano, ha obtenido su reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional, tampoco podemos olvidar que, como en cualquier otro lugar del territorio nacional, nuestras imágenes religiosas se caracterizan por su extremado carácter realista. Desde tiempos inmemoriales los historiadores han destacado el carácter religioso de nuestra ciudad, actitud muy practicada por el autodenominado «poeta de la Sierra», Manuel Sancha de Belasco (1730-1808), quien muestra en sus romances una visión marcadamente religiosa y moralizadora con «nociones también muy medievales acerca de la vida en la superficie de la Tierra y sobre la naturaleza de las criaturas de Dios» (Caro Baroja, 1990: 175).

Al día de hoy podemos preguntarnos: ¿los hinojoseños –de nacimiento y de corazón– hemos superado esas nociones marcadamente tradicionales, en los umbrales de década de los veinte del siglo XXI? Para contestar, nada mejor que hacer un repaso a algunos años de nuestra historia para recordar cómo han evolucionado las manifestaciones religiosas. Es de justicia anticipar que, personalmente, estimo que hemos protagonizado cambios importantes antes de que se produjeran en otras ciudades más desarrolladas y con mayor pujanza económica. Adoptamos comportamientos más igualitarios desde antes de la Transición, lo prueba que cuando llegué a Sevilla para cursar mi Bachillerato, a mis nuevas compañeras les llamaba la atención (aparte de la pasión con la que hablaba –y hablo– de mi pueblo) que llevara a las espaldas varias salidas como nazarena del Convento. En Sevilla permitir la salida de las mujeres en las Cofradías no era lo habitual. No obstante, seamos justos, y recordemos que hubo tiempos en que las mujeres fueron a remolque de las circunstancias que les tocó vivir, así por ejemplo, los pasquines del año 1958 realizados por la Directiva de la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Orando en el Huerto y con la Cruz a Cuestas recogían que en la procesión primero irían los hombres, después la Cofradía con el paso y, por último, las mujeres.

A lo largo de la historia de nuestra ciudad –lo somos por Real Decreto desde 1927–, la Semana Santa se ha ido adaptando a las circunstancias económicas y políticas de cada momento, como es de sobra conocido, a finales del siglo XIX las Cofradías que procesionaban eran dos: Jesús Nazareno y la Vera Cruz (Romero / Cortés / Fernández, 2015: 20). Durante mucho tiempo fueron las únicas que hicieron estación de penitencia, aunque sabemos que la integración de los habitantes de Hinojosa en agrupaciones religiosas no dejaba de crecer, así en el año 1923 habían unas cincuenta asociaciones piadosas, entre ellas 3 Cofradías y 31 Hermandades (Ruiz, 1923: 57), entre ellas la de Vera Cruz, que en otros documentos se denomina Cofradía. Durante la II República las dos Cofradías que procesionaban (Ahora, 20/03/1932) optaron por no pedir el necesario permiso a las autoridades para salir a la calle por temor a que se produjesen enfrentamientos o actitudes incorrectas; no obstante, no fue este el comportamiento seguido en todos los pueblos de Los Pedroches, así por ejemplo, en Alcaracejos salieron a la calle las 2 procesiones diurnas, no las 3 nocturnas, que no solicitaron permiso.

En Hinojosa los grandes cambios no llegaron hasta final de la década de los 50 del siglo pasado. El año 1958 fue pródigo en noticas, el periódico Hinojosa, del mes de febrero, recogió el rumor de los cambios que se avecinaban y publicó «de fuente generalmente bien informada que en nuestro pueblo se está formando una Cofradía de Semana Santa al estilo de todas las Cofradías de Semana Santa que existen el mundo. Con esto queremos decir que será algo nuevo aquí, donde todavía no había sonado la hora de que en Procesiones de esas festividades desfilaran sólo los cofrades, con sus túnicas y todos los accesorios que componen tan vistosa cabalgata. Esta que desfilará, será así precisamente. Y añaden esas fuentes, a ella solo pertenecerá gente joven, que por regla general siempre tienen ansía de novedad». ¿Quiénes eran esas fuentes tan bien informadas? Ni más ni menos que dos de los activos participantes en la fundación de la nueva Cofradía, Carlos Cerro y Pablo Manuel Rubio, director y redactor-jefe, respectivamente, del Hinojosa.

La misteriosa nueva Cofradía a la que se refiere la noticia es la popularmente conocida como «la del Convento» que, al parecer, no conserva los estatutos fundacionales. Poca gente conoce que, más allá del intento de constituirla en 1933 –episodio recogido en el libro Historia de la Semana Santa de Hinojosa del Duque–, para tener información sobre los requisitos y los estatutos necesarios para constituirla, algunas personas, entre ellas dos profesores del colegio de los Carmelitas: Amadeo Romero Tauler y Pablo Manuel Rubio, se desplazaron a Belalcázar para contactar con Rodrigo Medina Rubio, de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, para que les explicara el proceso fundacional por haber sido la última Cofradía fundada que tenían más a mano –en realidad, refundada–.

Ciertamente, el grupo de jóvenes que pretendía innovar la forma de vivir la Semana Santa hinojoseña lo logró con acierto, aunque como cuentan en la Historia de la Semana Santa de Hinojosa del Duque, la Cofradía saliera a la calle con elementos prestados, macetas de casas particulares y túnicas cosidas a toda prisa.

Ese mismo año, otra vez el Hinojosa (núm. 10, mes de mayo) nos ilustra sobre la evolución de los comportamientos protagonizados por esas «criaturas de Dios» –Caro, dixit–, pues acertadamente publica que «las Cofradías de Semana Santa no se duermen, han salido tardías pero ciertas, con un ímpetu realmente arrollador. Trabajan ambas con entusiasmo para incrementar sus fondos y captar nuevos adeptos. Por otra parte, se anuncia que en la Parroquia de San Isidro se está constituyendo otra capaz de dar réplica a la de San Juan y a la de los Padres Carmelitas. Nos alegramos de veras, pues la única manera que el entusiasmo no decaiga, en la sana y honrada competencia que acarrea el estímulo y el éxito».

Durante los años 60 se abrió la etapa de consolidación de la Semana Santa hinojoseña, lentamente comienza el proceso de embellecer y mejorar los ornamentos de las tallas y los pasos, a pesar de los escasos medios económicos de los que disponía cada Cofradía. Nos ilustra sobre estos cambios Juan Murillo Díaz, quien en El Cronista del Valle de fecha de 4/4/1964 describe su esplendor. Los actos comenzaban con la salida de «la cofradía infantil  de ‘La Pollinica’ que con sus vistosos informes [ponía] una nota de color por las calles en su recorrido». También describe los ropajes de los cofrades y menciona las bandas de música que acompañaban a cada Cofradía. La salida del Jueves Santo de la Cofradía del Convento, la del Santísimo Cristo de la Misericordia y María Santísima de los Dolores fue acompañada por la banda de cornetas y tambores de Jesús Recatado, de Pozoblanco; mientras que la Cofradía de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas y María Santísima de los Dolores y la de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto, contaban con su propia banda, que también se desplazaban a Belmez y Belalcázar para acompañar a las salidas procesionales de  las Cofradías de estos pueblos.

Podría seguir escribiendo detalles porque el tema es inagotable, pero como se trata de un artículo no de un libro, estimo oportuno no agotar en exceso a los atentos lectores y opto por concluir agradeciendo de corazón la confianza que me ha otorgado la Agrupación General de Hermandades y Cofradías de Semana Santa para que escriba en su Revista;  y dando repuesta a la pregunta del inicio.

¿Qué futuro hemos de esperar de la Semana Santa hinojoseña? ¿Hemos superado los comportamientos tradicionalistas, como ya se intentó a finales de los años 50 del siglo pasado? En mi opinión, los cambios se irán introduciendo de la misma manera: lentamente; han surgido novedades que, a veces, son redescubrimientos de las etapas artísticas que hemos dejamos atrás,  por ejemplo, lo vemos en la recuperación del estilo barroco para decorar los pasos y bordar las vestiduras de las imágenes. Fuera de eso, lo que nunca cambiará, como decía el Hinojosa (5/4/1931), es el «carácter realista de nuestra escultura religiosa», por eso las novedades nunca serán excesivas, porque «por circunstancias étnicas y de carácter cultural, nuestro pueblo permanece silencioso y ausente ante los problemas abstractos que se le [(…) ofrecen, lo que obliga] a ajustar la actitud política a este sentido realista, ofreciendo al pueblo problemas concretos y de inmediata comprensión, para levantarlo de esta postración e indiferencia política en que se encuentra sumido»; por ello todos tenemos la obligación de hacer que el «entusiasmo no decaiga, en la sana y honrada competencia que acarrea el estímulo y el éxito».


¡Viva la Semana Santa de Hinojosa del Duque!


María Dolores Rubio de Medina
Sevilla, enero  2020.


Bibliografía:

CARO BAROJA, JULIO (1990): Ensayo sobre la Literatura de Cordel, Ediciones Ismo, S.A., Madrid.

ROMERO FERNÁNDEZ, LUIS; CORTÉS JURADO, ANTONIO JAVIER; y FERNÁNDEZ NOGALES, MARÍA DEL CERMEN (2015): Historia de la Semana Santa de Hinojosa del Duque, Ayuntamiento de Hinojosa del Duque.

RUIZ, JUAN (1923): La ilustre y noble villa de Hinojosa del Duque.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Papeles & Palabras



Del queso a la feria de la estampida 


Mal que me pese, la comunicación de la Alcaldía de Hinojosa del Duque sobre la celebración del II Salón del Queso de Andalucía es uno de los mejores textos que han nacido, desde hace mucho tiempo, entre las paredes del edificio del Excelentísimo Ayuntamiento, inaugurado por don Guillermo Caballero Rubio, a quien tuve el orgullo de conocer, tratar y, sobre todo, de aprender, pues también fue el director de mi colegio de EGB.

Dicho esto, pongamos el queso en su lugar y hagamos historia local de las cosas que no cuenta. Después de haber pedido durante unos ¿cuatro años? a la Junta Andalucía –la del PSOE– que le dieran una feria hermosa para el recién construido recinto ferial sin ningún resultado, la Sra. Díaz perdió el gobierno andaluz y asistimos a un relevo en la cúpula de la Junta.

Ignoro si los que solicitaron, de nuevo, la feria se habían leído ese librito que hizo furor en los inicios del s. XXI titulado: ¿Quién se ha llevado mi queso?, pero lo cierto es que los miembros del IFAPA-Hinojosa se encontraban preparados para aplicar uno de sus consejos: estaban prestos al cambio, así que sacaron del cajón el proyecto y se lo vendieron a los recién llegados. ¡Milagro!, para mi pasmo, le dieron la Feria del Queso de Andalucía a mi pueblo con toda las de la ley. Para ello, el cargo que fuera del nuevo gobierno andaluz, el trifachito que lo llaman, desvistió un santo (Zuheros) para vestir a otro.

Mi pasmo se hizo crónico cuando –antes y después del 16-17 de marzo de 2019– contemplé en las redes las fotografías del evento. Los dirigentes de la Corporación local, los del IFAPA y los de la Junta de Andalucía aparecían cada uno por su lado, como el agua y el aceite en el mismo tarro, tratando de no mezclarse en las mismas imágenes.

Hoy que saben, por lo bajini, sin declaración oficial, que la feria que le quitaron a Zuheros se la llevan a la capital cordobesa andan de morros buscando apoyo testimonial de los que no tienen el poder, sin reparar en que, cómo dicen en el librito, «las viejas convicciones no te conducen a un queso nuevo». Cuando estuvieron ocupando la misma barca olvidaron que no es suficiente con contentar al público, sino que también hay que cuidar al productor, no al del queso –que esos sí tuvieron sus puntos de venta en el recinto ferial–, sino al que pone la carpa para montar el espectáculo, que es al que hay que ponerle la medalla y darle el lugar de honor en las fotografías.

Tener una «Escuela de Capataces», como se decía antes, y dar formación quesera no son razones suficientes para retener este tipo de feria, no hay que olvidar que gran parte de esos 20.000 visitantes fueron hinojoseños que aprovecharon para visitar su pueblo. Fueron básicamente los hinojoseños de dentro y de fuera –a los que, inexplicablemente, no se menciona en el comunicado para darles las gracias; afortunadamente sí se acuerdan de dárselas al director y al personal del IFAPA– los que contribuyeron al éxito de la feria.

No, al Ayuntamiento no le corresponde quejarse de algo que no logró traer y que tampoco ha sabido retener. Cambiando el lugar de celebración del acto a una capital no se abandona lo rural; en primer lugar porque esos 20.000 visitantes se duplicaran o triplicaran en lugares con mayor aforo, así los puestos de Los Pedroches, si se montan, serán visitados por más gente; y, en segundo lugar, porque quienes abandonan lo rural son, principalmente, las Corporaciones locales que se están pasando de frenada con sus pretensiones, imitando las costumbres de las capitales. Están destinando recursos considerables del presupuesto local para montar actos culturales-turísticos-gastronómicos que solo generan recursos puntuales para la hostelería  y los negocios locales durante un par de días. Cuando los visitantes de fuera se van, con ellos se llevan su poder adquisitivo. 

Con o sin queso por medio, la Alcaldía tiene que dejar de inventarse eventos de fin de semana para rebañar unos instantes de popularidad en las redes sociales. Tiene que hablar en serio con los empresarios, autónomos y profesionales liberales para crear las condiciones que impidan que, dentro de un año, seamos, otra vez, récord de bajas en el padrón local y con diferencia con cualquier otro pueblo de los Pedroches.

La gente tiene que ir a Hinojosa, pero no a comprar un poco de queso; tiene que ir a montar la quesería allí. A quedarse. Primero creas la industria, luego, acaso, podrás montar no una feria, que esas cosas nos vienen grandes, pero sí un mercadillo local de unas horas. Se trata que se venda lo que se fabrica en Hinojosa, no lo que se fabrica en Málaga, por un poner. 

Mientras la Alcaldía no haga su trabajo, no tendremos feria del queso que valga, solo seremos récord con la «feria de la estampida».

4 de marzo de 2020


María Dolores Rubio de Medina


Soñaba con publicar artículos de opinión como este en el NOSOTROS, soñaba...